Oscar 2026

Una batalla tras otra y Pecadores se siguen repartiendo (igualitariamente) premios

Las dos películas más nominadas y serias candidatas al premio mayor se reparten los premios técnicos. Un momento feliz con música y algo de humor en una entrega demasiado adocenada y a reglamento.

Una humorada -menos mal- con el elenco de Damas en guerra (quince años después, tal cual) presentó el Oscar a la Mejor Banda Sonora, que fue para Pecadores. Más allá de los chistes, que no tenían demasiado que ver con la categoría (nada que ver), fue interesante la breve presentación de pequeños fragmentos de cada banda de sonido con orquesta en vivo. Luego las mismas actrices (Kristen Wiig, Melissa McCarthy, Rose Byrne, Maya Rudolph, Elle Kemper) presentaron el premio de Mejor sonido, que se llevó F1: La película. Es importante este premio, porque es un reconocimiento al espectáculo inmersivo, que domina hoy la exhibición en pantalla grande. Sí, igual es buenísima, pero difícilmente ha de ganar algo más que esto. Al menos es un reconocimiento a una tendencia fílmica que parece ser, hoy, mayoritaria. Interesante que los ganadores pidieron que la gente vea las películas en salas. Por ahí viene el negocio.

Luego vino el discurso de la presidenta de la Academia de Hollywood, un poco como siempre, una justificación para la existencia de una entidad que, bueno, ahí está y entrega los Oscar. Algo más hacen. Por lo pronto, mencionó que le dieron un Oscar homenaje a Tom Cruise, que no parece ser tan importante como el resto de las estrellas comprometidas. El discurso fue de rigor, balance, burocracia pura que sirvió para publicitar la exhibición en el Museo de la Academia dedicada a Marilyn Monroe, cuyo centenario se cumple este año. Compre sus entradas.

Bien, llegó el premio al Mejor montaje, presentado por padre e hijo Bill y Lewis Pullman. Fue para Una batalla tras otra, en una de las categorías más difíciles (Pecadores y Marty Supreme estaban allí y podían merecerlo) de la noche. Pero -si quieren sinceridad- gran parte del impacto de Una batalla... proviene del montaje, del modo en que cada pedacito de película en formato extra grande (VistaVision) se relaciona con el resto. Nada que objetar.

Primero llegó el vestido de Demi Moore, luego Demi Moore, que presentó el premio a la Mejor fotografía, también una categoría difícil. Ganó Pecadores, y fue la primera vez que una mujer se llevó este premio (Autumn Durald Arkapaw). Y es otro premio que se relaciona con el gran espectáculo, dado que se hizo con lentes IMAX Panavisión y súper 35mm, muy difíciles de manejar pero que tienen -dado el peso del IMAX en el negocio global- un futuro importante en la industria. La ganadora no se privó de hablar de su condición femenina e invitó a todas a pararse. Claro que habló, de paso, de su "campaña" a los Oscar. Sí, claro que son relaciones públicas además de talento. Tras un cuadro folclórico coreano (rutinario), se presentó en un gran musical la canción nominada de Las guerreras K-Pop. Quizás el momento más feliz de la noche, show nomás.

Javier Bardem llegó al escenario para decir "No a la guerra, Free Palestine". Vamos a ser indulgentes... Con Priyanka Chopra Jonas, el hombre de los pines presentó el premio al Mejor filme internacional, que fue para el previsible Valor sentimental (es obvio que lo merecía la brasileña El Agente Secreto, dejemos de lado las demás, sobre todo la espantosa Sirat). Pero rindió bien el psicodrama noruego con capitales estadounidenses, aunque sea algo bastante distinto del cine. Menos mal que llegó luego Lionel Ritchie para presentar el Oscar a la Mejor canción. Para disolver el mal sabor de boca de la descortesía bardemiana, fue para "Golden", de Las guerreras K-Pop (otra vez perdió Dianne Warren, 17 nominaciones, cero premio, ya una tradición).

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