A un mes y medio del comienzo del 2021, los mercados del mundo extendieron las subas del año pasado motivados por la incipiente recuperación económica y la política monetaria laxa en el mundo.

En este sentido, los principales índices bursátiles de Wall Street acumulan alzas importantes en lo que va del año. El S&P 500, que nuclea a las empresas más importantes del mercado estadounidense, ya subió más de un 5%, el Nasdaq, índice de referencia del sector tecnológico, trepó un 7%, y el Dow Jones, que representa al sector industrial, creció otro 4%.

Los dos factores principales que impulsan al mercado implican para los inversores señales optimistas de cara a la recuperación económica. En primer lugar, actualmente, en el mundo ya hay más dosis aplicadas de vacunas contra el Covid-19 (183 millones al 16 de febrero) que toda la gente que se enfermó desde que empezó la pandemia (109 millones al 16 de febrero).

En este sentido, es esperanzador el ritmo de vacunación que tomaron economías claves, como Estados Unidos, China, Unión Europea, Reino Unido y Brasil, entre otros, y cómo esto impactó en la baja de nuevos casos diarios. Si bien el dato es positivo, también hay que destacar que existe cierta cautela por el surgimiento de nuevas cepas del virus, que podrían ser resistentes a las dosis actualmente en circulación.

En segundo lugar, la inyección monetaria que planea realizar el gobierno estadounidense, con el paquete de estímulos propuesto por el presidente Joe Biden por USD1.9 billones, será determinante para la reactivación de la demanda y el incentivo a sectores estratégicos de la economía, como el de infraestructura y el de energías limpias. Para tener en cuenta, entre los puntos clave del proyecto de ley se habla de subir el salario mínimo a USD15 la hora hacia 2025, en etapas, la asistencia por desempleo aumentaría en USD100, hasta USD400, y seguirá vigente hasta el 29 de agosto, y se realizarán pagos directos de hasta USD1400 por persona.

Ahora sí, con la visión del mercado puesta con mayor claridad en la normalización de la actividad económica, hubo una rotación de sectores como protagonistas en la tracción de los índices. El año pasado, tras el derrumbe de las bolsas con el inicio de la pandemia, se destacaron los activos vinculados al resguardo de valor, como el Oro o las empresas de Consumo Masivo, sumado al tecnológico por la naturaleza de la crisis. Hace algunos meses notamos que, mientras estos sectores se estabilizaron, pasaron al primer plano los vinculados a commodities industriales, como la plata y el cobre, los agrarios, como la soja y el trigo, y el segmento financiero.

Esto se corresponde con que las principales economías del mundo, como Estados Unidos y China, superando la recesión e ingresando a la etapa de recuperación. Los países aumentan la demanda de bienes de consumo industrial, los agrarios como fuente de impulso de la ganadería, y los bancos se encargan de repartir el flujo de dinero superabundante.

En efecto, si analizamos las subas en los últimos 3 meses, aproximadamente desde que comenzó la vacunación masiva en gran parte de los países del mundo, la plata acumula una suba cercana al 9%, el cobre creció más de un 18% en el mismo periodo, la soja lleva un incremento superior al 47% y el trigo un 18%. En cuanto al segmento financiero, representado en el ETF XLF, que es un fondo cotizante que se encarga de replicar el rendimiento de este sector, lleva subiendo más de un 16% en los últimos 3 meses, luego de ser de los que más se contrajo en el acumulado del 2020.

Complementariamente, otro sector interesante de cara al futuro cercano es el de Consumo Discrecional, que comercializa bienes y servicios cuya demanda crece conforme mejora la situación financiera de los hogares y las empresas. Esto se está empezando a ver, y de hecho el ETF XLY, que busca replicar este segmento, presenta una suba de casi el 10% en los últimos 3 meses.

En definitiva, los inversores del mundo están rotando los activos en cartera para posicionarse de la mejor manera a los que podrían ser los sectores más beneficiados en el corto y mediano plazo. Para aquellos que quieran reducir el riesgo del portafolio y optimizar los costos, la mejor alternativa es posicionarse a través de ETFs, siendo los mencionados los más destacados, que nuclean acciones de las empresas líderes de cada sector de interés.

*Gerente de Research de invertirOnline