Dogecoin, la moneda que en 2013 nació como una broma, escaló casi 200% en las últimas 24 horas y su capitalización de mercado saltó a unos 48.000 millones de dólares, más que las reservas del Banco Central argentino.

A fuerza de tuits del fundador de Tesla, Elon Musk, dogecoin ha crecido rápidamente y, de ser un chiste de amigos, anota una ganancia de 18.000% en lo que va del año, en línea con la fiebre que provoca el mundo cripto en inversores minoristas y fondos de cobertura.

Dogecoin fue creado por Billy Markus y Jackson Palmer, dos ingenieros en sistemas que usaron a un perro de raza Shiba Inu como logo y con el único objetivo de ser una "alternativa graciosa" al bitcoin.

El último envión a dogecoin provino de la salida a la bolsa de Coinbase, la plataforma de compra y venta de criptomonedas más grande de los Estados Unidos, y de su "padrino" en las redes sociales, Elon Musk.

Musk ha dicho que dogecoin es su moneda virtual favorita y la ha llamado "la criptomoneda del pueblo".