El BCRA y una suba de tasas con sabor a poco
El organismo que conduce Miguel Ángel Pesce elevó en 200 puntos básicos la tasa de interés nominal anual de las Leliqs. La nominal mensual quedó en 3,7%, muy por debajo de la inflación esperada en marzo. La efectiva anual está apenas por encima del IPC interanual de febrero. También aumentó los límites mínimos de las tasas de interés sobre los plazos fijos y ahora quedó en 53,3% efectivo anual, en un empate exacto con la suba de precios esperada por el REM antes del salto de febrero
El BCRA realizó una pequeña suba de la tasa de interés de política monetaria. La decisión, tomada a partir de una prolongada reunión de Directorio de la autoridad monetaria, surgió como reacción al fuerte salto inflacionario de febrero, con un IPC de 4,7% publicado por el Indec, y frente a una nueva aceleración de precios esperada para marzo, por los aumentos de tarifas, naftas, alimentos y la estacionalidad propia del mes. La tasa nominal mensual quedó en 3,7%, bien por debajo de la inflación observada y esperada para el promedio mensual de febrero-marzo.
El acuerdo con el FMI presenta entre sus puntos fundamentales la necesidad de alcanzar una tasa de interés positiva, de manera tal que los plazos fijos capten los pesos sobrantes y que se evite así una salida masiva al dólar paralelo por parte de los ahorristas, lo que a su vez puede presionar en el dólar oficial mediante la especulación vía comercio exterior. Semejante estrategia de regulación va de la mano con la meta de acumulación de reservas, de USD5.800 millones en 2022.
Por ahora, la tasa viene moviéndose en términos negativos al compararla con las inflaciones observadas, ya que en enero fue de 3,3%, con un IPC de 3,9%, y en febrero de 3,5%, luego de la primera suba movilizada por el Directorio del BCRA. Ahora se situó en 3,7% y se descuenta que saldrá perdiendo contra la dinámia inflacionaria del mes. Sin embargo, está por encima del IPC esperado para los próximos 12 meses según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), ya que la tasa efectiva anual, es decir acumulando los intereses mensuales, trepó hasta 54,6% (la nominal anual quedó en 44,5%), con una expectativa inflacionaria de la city en 53,3%.
Para intentar captar la atención de los ahorristas, en la carrera contra el deterioro en los ahorros que va generando la inflación, y también en esa mencionada competencia contra la dinámica de la cotización del dólar, el BCRA incrementó, de la mano con la suba de tasas, el piso del tipo de interés que los bancos deberán ofrecer por los plazos fijos.
En ese sentido, a través de un comunicado, la autoridad monetaria afirmó: “En línea con la suba de la tasa de interés de política monetaria, a los efectos de propiciar su transmisión plena al retorno de las colocaciones a plazo en pesos, el Directorio del BCRA elevó los límites mínimos de las tasas de interés sobre los plazos fijos. Para personas humanas, el nuevo piso se fija en 43,5% anual para las imposiciones a 30 días hasta 10 millones de pesos, lo que representa un rendimiento de 53,3% de tasa efectiva anual (TEA). Para el resto de los depósitos del sector privado la tasa mínima garantizada se establece en 41,5%, lo que representa una Tasa Efectiva Anual de 50,4% ”.
Es decir que la tasa efectiva anual de los plazos fijos, la que corresponde usar para comparar con la inflación anual del Indec, quedó empatada con el IPC esperado por el REM para los próximos 12 meses. Cabe destacar, en ese sentido, que el 53,3% señalado por la city en la encuesta que realiza todos los meses el BCRA fue proyectado por los analistas en la previa al salto inflacionario extraordinario que se vio en febrero. Cabe esperar que ese número haya crecido en marzo, lo que se verá en el próximo REM. Y lo que dejará a la tasa ex ante de los plazos fijos en términos negativos nuevamente. Contra la inflación interanual de febrero, en cambio, que fue de 52,3%, quedó 1 punto por encima.
El analista financiero Christian Buteler señaló: "El BCRA debe estar apostando a que la aceleración inflacionaria es transitorio, a que para abril va a ser menor y entonces busca no sobrereaccionar. Vamos a tener que esperar hasta mayo para saber si en todo ese bimestre fue positiva o no la tasa. Lo que podría haber hecho es subirla, aprovechar que todos los jueves se reúne el Directorio, y llegado el caso, al ver que la inflación aflojaba, bajar la tasa. Y es discutible la idea en sí de que es transitoria la aceleración inflacionaria, porque estamos en una espiral importante".
Y agregó: "La de subir la tasa se nota que es una medida que el Gobierno toma obligado por el FMI. Por eso las de los créditos quedan iguales. En definitiva, la tasa no hace que me quede en pesos, si mañana tengo que pensar en hacer un plazo fijo a 30 días, se que tengo tasa negativa. Me parece un error pagar los costos de subir la tasa y no tomar ningún beneficio de esa suba. No le veo sentido a moverla y quedarse corto. Para eso es preferible no subirla.
- Com.Ven.Var. %

