Nada nuevo. No vamos hacer leña del árbol caído. Sabemos por experiencia y de sobra, algo que consta en los libros y nos dejaron los que nos antecedieron: cuándo todos le dan la espalda a la Bolsa es la mejor señal de prestarle atención, es cuando suele darse vuelta y sorprender, como tantas veces en crisis ya ocurrió.

Está claro que nada a la vista y a favor hay, solo desinterés y apatía, mucho más ahora, cuando estamos perdiendo la oportunidad que los emergentes tienen con la suba de los commodities. Estamos enfocados con Wall Street que sigue batiendo semana a semana nuevos récords históricos y nosotros como un flan quedados en el piso. Si en la bolsa se buscan extremos, las tenemos, en el norte por las nubes y aquí por el piso.

Vamos con el análisis al grano, a la lectura técnica que nos deja el gráfico en dólares. El S&P Merval cruzó el umbral de la figura técnica de “cuña bajista” de resolución alcista que nace en enero 2018 y define en noviembre 2020, se sale e intenta el camino alcista que a poco recorrido por la política y la economía le quitaron sustento, el flujo desapareció, la bolsa se fue quedando sin volumen y, obviamente cediendo a cada vez menos. En fin, volviendo al piso.

Índice S&P Merval gráfico ajustado por dólar CCL por Tradingview

Para la gente que caiga la bolsa muy poco le importa, no es de su preocupación, pero todos los que tienen un mínimo de cultura financiera saben que la bolsa es “caja de resonancia”, registra lo que sucede en el país, y esa señal suele ser la más precisa y hasta certera, tanto en la anticipación como en la imagen, de manera que de nada vale pegarle al mensajero, con eso no se cambia la realidad, menos si no se equivoca. Acá no hay verso, esto es por plata, si gusta se paga y si dis-gusta se vende, así de sencillo. Por lo visto, y nadie duda, disgusta y aterra, se está vendiendo bolsa. Ahora bien, los libros nos enseñan que en situaciones como estas, hay que comprar bolsa, hay que estar del lado de los atrevidos.

* Análisis por Cláve Bursátil