Como en las últimas notas, la paz cambiaria es algo que no se puede pasar por alto. En ese sentido los bonos parecen haber encontrado piso en esta zona pero se sigue esperando un arranque al alza que se pueda sostener algunas ruedas. La postergación en este movimiento llama la atención de quien suscribe sobre todo considerando la buena marcha de los ADRs en el último mes y medio (condición necesario para poder pensar en una continuidad de la tranquilidad que venimos viendo en el tipo de cambio).

Los papeles si tuvieron semana completa en la jornada de Nueva York pero el movimiento fuerte fue a partir del miércoles, sin embargo no arrojaron confirmaciones contundentes luego de un jueves muy promisorio que fue seguido de un viernes decepcionante y dejando en la mayoría de los casos variaciones semanales leves (con excepción de IRSA con un +7%, y BBAR que rozó un -8%), así y todo el panorama que muestran la mayoría de gráficos semanales es prometedor y parece que el movimiento desde marzo a la fecha es una consolidación de mínimos luego de caídas en el orden del 80/90% desde febrero 2018.

Respecto a los bonos sigo considerando estos precios como de compra, con los ojos en una posible aparición de novedades sobre la negociación con el FMI a la vez que entramos en fechas en donde aumentan la demanda de los mismos para aprovechar beneficios impositivos.

Los mercados internacionales mostraron escenarios dispares, por un lado los índices de EE.UU. muestran indefinición en zona de máximos el S&P 500 cayó un 0,96% y el Nasdaq 1,22%, por lo que sigo considerando que mientras no supere 3750/800 y 12300/500 respectivamente es para tener cautela con las posiciones.

Los commodites también arrojan señales disímiles, los metales preciosos se movieron poco (+0,04% el oro y -1,05% la plata) luego de la recuperación de la semana pasada y siguen inconclusos. Lo mismo para el crudo que cerró 0,98% al alza, mientras que el Bitcoin sigue sin superar el máximo histórico en USD20.000 pero no se cae (en ese sentido importante no caer de USD17.000).

El mercado carioca mostró una mejor cara, con un Bovespa cerrando sobre 115 mil puntos, cotización que no alcanzaba desde la caída que comenzó a fines de febrero, mientras que el tipo de cambio continúa en caída libre y cerró la semana en 5.06 (el más bajo desde junio), acumulando así una apreciación de 74 centavos en el último mes y medio.

De cara a la semana venidera, en lo referido al S&P Merval la cuestión pasa por sostener los 52.000 puntos en primer lugar e idealmente por lograr el cierre sobre los máximos del 3 de agosto, mirando también al norte a ver si los ADRs continúan la recuperación que muestran desde noviembre, y en lo local si los bonos dolarizados sostienen la recuperación durante un plazo mayor a una semana. En lo internacional observar el comportamiento de los índices del norte a ver si logran superar las cotas ya mencionadas, y si Brasil logra sostener el modo locomotora en el que se encuentra desde principios del mes pasado.

* Análisis de TM Inversiones