El viento de cola por el precio internacional de la soja, principal producto de exportación de Argentina, y las condiciones laxas en la política monetaria de los principales Bancos Centrales del mundo permite al país atravesar el año pese a "todo tipo de balance macroeconómico", indicó en la mañana de este viernes 30 de abril un informe privado.

"Hoy nuestro país muestra todo tipo de desbalances macroeconómicos, sobre todo en el frente fiscal/moentario. Pero el aporte extraordinario de la super soja de este año permitirá controlar la situación y nos regala un tiempo precioso para comenzar a ordenar nuestras variables. Pero hay que recordar el proverbio sueco que dice 'la suerte nunca da, solo presta'", indicó la consultora financiera Delphos Investment.

De acuerdo con estimaciones del mercado, Argentina recibirá unos 8.500 millones de dólares extra gracias al precio de la oleaginosa, el cual se ubica cerca de los 580 dólares la tonelada, mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) podría dar al ministro de Economía, Martín Guzmán, un "shot extra" de 4.500 millones de dólares mediante la asignación de nuevos Derechos Especiales de Giro (DEG).

Oxígeno para la Economía, sin nuevas restricciones

El documento recordó que "por suerte", Jerome Powell dijo esta semana que las condiciones monetarias continuarán siendo laxas, al igual que lo determinado por el Banco Central Europeo (ECB)

"Por lo tanto, la Argentina todavía tiene el tiempo para ordenar su macroeconomía hasta que cambien de posición los hacedores de la política monetaria mundial", indicó.

Delphos recordó lo sucedido en 2014, cuando la FED comenzó a revertir los estímulos monetarios cuantitativos y el ECB fue para el otro lado, distorsionando los precios relativos de las monedas y provocando un colapso de las materias primas. 

"A partir de ahí nuestra región vivió un período muy complejo, con apenas algunos 'veranitos' como el observado entre mitad de 2016 y comienzos de 2018. Justamente fue en esta última fecha que recibimos otro golpe del contexto global al endurecerse la política monetaria norteamericana y además comenzar la guerra comercial", amplió. 

Delphos evocó que la suerte argentina cambió a mediados del 2020, con los estímulos monetarios globales que alentaron una baja del valor de las "fiat currencies" y una recuperación del precio de las materias primas hasta niveles no observados desde hace una década atrás.