Quien hizo un plazo fijo en pesos menor a $1 millón a comienzos de diciembre perdió por casi un punto con la inflación: recibió un interés del 3,08% y el índice de precios al consumidor (IPC) del Indec marcó 4%. Fue la cuarta caída mensual consecutiva del rendimiento en términos reales que perciben los ahorristas por este tipo de colocaciones. Enero promete no cambiar la tendencia.

El plazo fijo hoy y desde el último aumento de la tasa mínima garantizada para los depósitos minoristas, el 16 de noviembre, paga 37% de tasa nominal anual. Así, una colocación a 30 días rinde 3,08% mensual. De acuerdo a las estimaciones privadas de inflación, este nivel volverá a ser insuficiente en enero para proteger los ahorros de la depreciación

Un informe publicado ayer por la consultora Ecolatina anticipó este lunes que el IPC del primer mes de 2021 rondará el 3,5%. Esto es medio punto más que el interés que pagan los bancos a los ahorristas por los plazos fijos tradicionales.

Hasta este martes el Banco Central aún no había dado señales concretas de que anunciaría un nuevo ajuste de la tasa mínima garantizada. En los últimos seis meses ese piso subió 7 puntos desde el 30,02% nominal anual al actual 37%. Pero esto solo bastó para proteger el valor de los ahorros durante julio y agosto. Desde septiembre en adelante, quien apostó a estos instrumentos salió perdiendo.

Pese a la tregua cambiaria de los últimos meses, que permitió un enfriamiento de la brecha y la compra de reservas por parte de la autoridad monetaria, esta situación presenta un peligro latente para de un potencial recalentamiento de los dólares paralelos: el dólar blue o ilegal, el contado con liqui (para quienes quisieran fugar sus ahorros del país) y el dólar Bolsa o MEP.

Es que ante la incesante pérdida de valor de quien conserva sus tenencias en pesos, la tentación de dolarizarse siempre está. Lo cierto es que en lo que va de enero el MEP y el CCL acumulan alzas del 3,8% y el 5%, respectivamente. En cambio, el blue acumula un retroceso del 4,2%.

En este contexto, una de las alternativas para proteger los ahorros de la nueva escalada inflacionaria son los plazos fijos UVA. Estos depósitos ofrecen una evolución en línea con la inflación y pagan un adicional del 1% nominal anual pero exigen una colocación mínima de 90 días.

Otra opción es el plazo fijo UVA precancelable, que permite retirar el dinero depositado antes de cumplir esos tres meses y una vez superados los primeros 30 días. La contra es que si se precancela no se accede a la cobertura inflacionaria y el rendimiento percibido es equivalente al de un depósito a plazo tradicional.