Pax cambiaria

El dólar retrocedió, quedó a 9% del techo de la banda y el mercado sostiene la pax cambiaria

Con el tipo de cambio mayorista en baja, el dólar blue en mínimos de dos meses y tasas reales elevadas como ancla, jornada de calma cambiaria pese a la corrección de bonos y acciones

El dólar oficial operó este jueves en el Banco Nación a $1.410 para la compra y $1.460 para la venta, con una baja diaria de $5. En el promedio de entidades financieras que publica el Banco Central (BCRA), el minorista cerró en $1.416,76 para la compra y $1.467,01 para la venta, con una variación semanal marginal del 0,2%.

En tanto, el dólar blue se consiguió a $1.420 para la compra y $1.440 para la venta en las casas de cambio informales de la Ciudad de Buenos Aires. La cotización retrocedió $15 en la jornada y marcó su nivel más bajo desde principios de diciembre.

En lo que va de 2026, el informal acumula una caída de $90, equivalente a un retroceso del 5,6%, y se posiciona como la cotización más baja del mercado. La brecha cambiaria se mantiene prácticamente nula.

Dólar blue histórico

El mayorista, lejos del techo de la banda 

En el mercado mayorista, el dólar cedió $5,50 (-0,4%) y cerró en $1.442, su valor más bajo desde el 26 de enero. El volumen operado en el segmento de contado alcanzó los USD 342,6 millones, en una rueda que dejó al tipo de cambio prácticamente sin variaciones en el balance semanal.

Con la banda superior del régimen cambiario ubicada en $1.572,50, el dólar comercial quedó a 130,50 pesos, o 9%, de ese límite. Se trata del margen más amplio desde mediados de octubre, una señal de holgura dentro del esquema de flotación administrada.

Dólares financieros y mercado de futuros 

Entre los dólares financieros, el dólar MEP subió 0,2% y cerró en $1.460,80, mientras que el contado con liquidación (CCL) avanzó 0,3% hasta $1.501,08, ampliando levemente la brecha entre cotizaciones.

En el mercado de futuros, los contratos de dólar registraron bajas generalizadas cercanas al 0,5%. El mercado descuenta que el tipo de cambio mayorista llegará a la zona de $1.465 hacia fines de febrero. El volumen operado superó los USD 725 millones.

Tasas altas como principal ancla financiera 

Las tasas de interés de corto plazo promediaron el 35,5% TNA, niveles elevados en términos reales que ya se ubican prácticamente en línea con la tasa fija. Desde el mercado señalan que este esquema funciona como ancla financiera, ayudando a contener la demanda de dólares y sostener la estabilidad cambiaria.

El foco hacia adelante estará puesto en si la menor demanda estacional de pesos de febrero permite aliviar la presión sobre las tasas y en el impacto de los cambios regulatorios sobre la liquidez del sistema.

Reservas: compras del BCRA y alivio estacional 

Del lado de las reservas, el Banco Central aprovechó la estacionalidad favorable. En la última semana de enero compró USD 179 millones y cerró el mes con adquisiciones netas por USD 1.158 millones, el mejor registro mensual desde febrero del año pasado.

La mejora estuvo impulsada por la liquidación del complejo agroexportador y por el ingreso neto de divisas vía emisiones de deuda corporativa, que compensaron la demanda por importaciones y formación de activos externos.

Bonos, riesgo país y acciones en baja 

En contraste con la calma cambiaria, los bonos soberanos en dólares operaron con bajas generalizadas. Los Globales retrocedieron entre 0,5% y 1,5%, con mayor presión en los tramos cortos e intermedios. En ese contexto, el riesgo país volvió a ubicarse en 516 puntos básicos.

Las acciones argentinas también mostraron una jornada negativa. En Wall Street, los ADR cayeron hasta 6,6%, mientras que en la plaza local el S&P Merval retrocedió 2,5% en pesos y volvió a poner en juego el nivel de los USD 2.000.

Riesgo país: corrección técnica y efecto global más que ruido local

El equipo de Research advirtió que los bonos soberanos argentinos vienen cayendo de forma sostenida durante la semana, aunque remarcan que el movimiento debe leerse como una corrección desde los máximos históricos alcanzados a fines de enero, en un contexto internacional adverso, especialmente para el mercado accionario.

En ese marco, el riesgo país subió por una doble vía: por un lado, la baja en la tasa del Tesoro de Estados Unidos producto del flight to quality y, por el otro, la caída de activos considerados más riesgosos, como los argentinos.

Destacan además que mercados emergentes comparables, como Ecuador, mostraron un desempeño incluso peor, lo que refuerza la idea de que no se trató de un factor idiosincrático.

Por último, subrayan que la magnitud del aumento del riesgo país no fue significativa en términos técnicos, aunque el hecho de ubicarse cerca de los 500 puntos básicos amplifica el impacto psicológico y el ruido en el mercado.

Volatilidad global y foco en el FMI 

El escenario local se dio en un contexto externo adverso, con caídas en Wall Street, corrección en tecnológicas, desplome de la plata y el bitcoin perforando los USD 70.000.

En el plano doméstico, el mercado sigue de cerca la publicación del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de enero y el avance de la misión técnica del FMI en Buenos Aires, en el marco de la segunda revisión del programa por USD 20.000 millones.

Con tasas altas, tipo de cambio contenido y expectativas ancladas, el mercado continúa leyendo una pax cambiaria en el corto plazo, pese al aumento de la volatilidad financiera global.

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