Títulos públicos: ¿qué son y cómo funcionan?
Se acerca fin de año, momento en el cual, muchos estamos pensando en el impacto del Impuesto sobre los Bienes Personales. Para aquellos que quieran seguir invirtiendo su dinero, los títulos públicos son una muy buena opción ya que se encuentran exentos de este impuesto. Ahora bien, ¿qué es y cómo funciona un título público?
Un título público o bono es un título de deuda emitido por un sujeto de derecho público. El Estado, en todas sus jurisdicciones (nacional, provincial o municipal) cuando requiere financiación, utiliza los títulos públicos como instrumento de captación de ahorros.
Básicamente se trata de un préstamo que el comprador o tenedor del bono (también conocido como bonista) realiza al emisor del mismo, quien paga intereses periódicamente y reembolsa el capital principal en una fecha preestablecida. El bono genera una obligación financiera al emisor.
Al momento de la emisión de un bono, ya se especifica el monto, la moneda, el tipo de interés que devengarán (fija o variable), la forma y fecha de pago de esos intereses, como también las condiciones y fechas en la que se abonará el capital. Por este motivo es que se conocen a los bonos como instrumentos de renta fija. Los compradores de bonos ya saben desde un primer momento cuál va a ser la rentabilidad de la inversión.
Imaginemos un bono del Estado Nacional que tiene una duración de un año y una TNA del 20% a pagar en forma trimestral. Si compramos $10.000 de ese bono al momento de su lanzamiento (01/01/2022), vamos a obtener unos $500 en concepto de interés o cupón cada 3 meses (01/04 - 01/07 - 01/10) y el día del vencimiento (01/01/2023) recibiremos los $10.000 que invertimos inicialmente más los últimos $500 de interés. En total tuvimos una ganancia de $2.000 o el 20% sobre la inversión inicial que ya conocíamos de antemano.
Algo muy importante al momento de comprar un bono es la paridad del mismo. Sobre todo cuando compramos el bono en el mercado secundario ya que la paridad a la cual lo compremos va a influir directamente en el rendimiento que nos dé el instrumento. Sin embargo, para entender bien este concepto, hay que tener claras algunas cosas:
Los bonos se componen de dos partes, el capital principal, que se puede amortizar en cuotas o pagarlo íntegro al vencimiento (bonos bullet) y los cupones de interés o renta que pueden ser fijos o variables.
El Valor Residual representa para cada momento y en el caso de los bonos que se repagan o amortizan en cuotas parciales, la parte del capital principal que aún no se amortizó. Es decir el monto de capital que aún no ha sido pagado por el emisor. En este caso, el valor residual se irá reduciendo a lo largo de la vida del bono en la porción que establezcan las condiciones de emisión.
En el caso que el capital sea amortizado en una sola cuota (bono Bullet), el valor residual va a ser durante toda la vida del bono equivalente a su valor nominal (valor que se devolverá al final de la vida del bono, que figura en el prospecto de emisión).
Por ejemplo, en un bono cuyo capital es de $3.000 que se amortiza anualmente en partes iguales por el plazo de 3 años, el valor residual al inicio del primer año va a ser de $3.000 porque todavía no se amortizó nada. Pero al segundo año, cuando ya hayan devuelto los $1.000 correspondientes al primer año, el valor residual va a ser de $2.000. El valor residual del bono es el monto de emisión menos el capital que ya se amortizó.
Por otra parte, es importante tener en cuenta que el precio de los bonos en el mercado puede verse afectado por los intereses corridos que tenga a la fecha. ¿Qué son los intereses corridos? Son los intereses devengados entre el momento actual y la fecha del último pago de intereses, es decir los intereses del período en curso por la cantidad de días transcurridos desde el último corte de cupón.
Al momento de inicio de cada período de renta los intereses corridos serán cero, ya que comienza un nuevo período. Cuando un bono cotiza con los intereses corridos incluidos se dice que cotiza Dirty, mientras que si el precio de cotización no incluye intereses corridos, se conoce como Clean. Como regla general, en BYMA y en el MAE los títulos se negocian con intereses corridos (dirty). En general la fórmula para calcular los intereses corridos es:
Intereses del período * (días transcurridos en el período / cantidad de días del período)
Para un inversor, hay una diferencia importante si adquiere el bono un día antes del pago de un cupón semestral, por ejemplo, que si lo adquiere un día después del pago. Existe un interés ganado no cobrado durante las fechas intermedias del período.
Por ejemplo, supongamos que estamos en el día 95 desde el último corte de cupón de un bono que paga intereses semestrales y tiene una TNA del 10%. Entonces, el interés de cada periodo será del 5% (10 / 2 ya que paga de forma semestral, es decir 2 veces por año).
Si tomamos como base de cálculo un año de 360 días, entonces cada periodo de 6 meses tendrá 180 días. Y en el ejemplo actual, transcurrieron 95 desde el inicio del actual periodo. Por lo tanto, los intereses corridos serán: 5 * (95 / 180) = 2,64 los cuales deberían estar implícitos dentro del precio de mercado del bono (si cotiza dirty).
Otra cuestión importante a tener en cuenta es la del Valor Nominal de los bonos. El valor nominal, es el valor de un bono según se indica en el propio título. Representa el importe que se devolverá al tenedor del bono cuando alcance su vencimiento. El valor nominal es importante por dos razones:
Representa la suma total que deberá pagarse al tenedor del bono a la fecha del vencimiento.
Los intereses, que se pagan periódicamente, previos a la fecha del vencimiento del bono, se determinan multiplicando dicho valor nominal por la tasa de interés del bono por periodo.
Ahora bien, es importante también diferenciar el valor nominal del bono con su Valor de Mercado, el cual hace referencia al valor de cotización del mismo en el mercado secundario. Ese valor se da estrictamente por la oferta y demanda del bono más los intereses corridos. Los bonos tendrán un valor de mercado igual a su valor nominal sólo en la fecha de vencimiento.
Un último concepto a tener en cuenta, es el Valor Técnico. Este concepto hace referencia al valor que surge de adicionar al valor residual del bono sus intereses corridos, es el precio que debería pagar el emisor por rescatar los títulos antes del vencimiento.
Valor técnico = Valor residual ($) + intereses corridos ($)
El valor técnico del bono se utiliza para establecer su paridad. Pero, ¿qué es la paridad de un bono? Es la relación entre el precio de mercado del bono y su valor técnico. Se expresa en porcentaje. La fórmula es:
Paridad = Precio de mercado / Valor técnico
El resultado nos va a dar un valor porcentual y nos va a indicar los siguiente:
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Si la paridad es igual a 100%, el bono cotiza a la par. Esto significa que el rendimiento real de la inversión va a ser igual a la tasa de interés del bono.
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Si la paridad es menor a 100%, el bono cotiza bajo la par, lo cual significa que comprando a ese precio, obtendremos una rentabilidad mayor a la tasa de interés del bono.
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Si la paridad es mayor a 100%, el bono cotiza sobre la par. No es muy conveniente comprar un bono sobre la par, pero si estamos queriendo vender, es el mejor escenario para hacerlo.
Determinar si un bono cotiza a la par, bajo la par o sobre la par es una herramienta importante para definir si es conveniente y para establecer el horizonte de inversión. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la paridad también refleja el riesgo del bono. Un bono que cotiza bajo la par aunque parezca muy atractivo en términos de rendimiento, también está indicando que el mercado considera ese bono más riesgoso que en el momento de su emisión.
*Team Leader de Banca Digital de PPI
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