PSICOLOGÍA

Qué significa autopercibirse "therian", según la psicología

Un fenómeno que explotó en redes, generó tendencia, y abrió un debate más profundo sobre identidad, pertenencia y adolescencia. Los detalles, en la nota.

En los últimos meses, el término "therian" empezó a circular con fuerza en redes sociales y medios. Se trata de adolescentes que dicen identificarse con animales, se reúnen en plazas o parques y adoptan conductas asociadas a esos animales.

La palabra proviene de "therianthropy", utilizada para describir a personas que sienten una identificación profunda y persistente con un animal. Entre la preocupación de algunas familias y la caricaturización que domina buena parte de los comentarios online, la discusión se volvió cada vez más intensa.

Pero, desde la psicología, el eje no está puesto en la etiqueta sino en lo que esa identificación representa.


Identificación y pertenencia en la adolescencia

Para la licenciada en Psicología Aldana Ferreira (matrícula 4047), es clave evitar respuestas simplistas.

"Hay mucho de caricaturización. Pero es más interesante hacer una lectura psicológica desde otro lugar", plantea.

La especialista propone mirar el fenómeno en perspectiva. Otras generaciones tuvieron sus propias expresiones grupales -como floggers o emos- que también despertaron alarma social.

Desde la psicología, el concepto central es el de identificación. En la adolescencia, adoptar códigos, estéticas o conductas compartidas forma parte del proceso de construcción de identidad. Más que una alteración mental, en muchos casos se trata de una búsqueda de pertenencia y validación dentro de un grupo.


No es lo mismo identificación que autopercepción

Uno de los puntos que más confusión genera es el uso del término "autopercibirse".

Según la especialista, no necesariamente implica que el adolescente crea literalmente ser un animal. Muchos jóvenes que se identifican como therians distinguen claramente entre su identidad personal y la experiencia grupal que comparten.

Por eso, la clave está en comprender qué significado tiene esa identificación para cada adolescente y en qué contexto aparece.


¿Hay que preocuparse?

Cuando la situación se traslada al ámbito familiar, la inquietud es lógica. Sin embargo, la psicóloga insiste en evitar generalizaciones.

Adoptar conductas grupales no implica automáticamente la presencia de un trastorno. Pero tampoco significa que haya que descartar cualquier señal de malestar.

La recomendación es observar el conjunto:

  • Cómo está el adolescente en sus vínculos.

  • Su estado de ánimo.

  • Su rendimiento escolar.

  • Si hay aislamiento o sufrimiento sostenido.

"La adolescencia no es fácil", recuerda la profesional. Si algo genera preocupación persistente, entonces sí es recomendable consultar con un especialista.


La era de la exposición permanente

El fenómeno también se inscribe en un contexto de alta exposición digital. Las redes sociales amplifican identidades y comunidades que antes quedaban limitadas a pequeños círculos.

Hoy, los adolescentes encuentran espacios de validación online donde pueden expresar cómo se sienten y construir pertenencia. Esa dimensión social es clave para entender por qué estas etiquetas se expanden con rapidez.


Comprender antes que etiquetar

Entre la alarma y la banalización, la psicología propone un camino intermedio: escuchar, contextualizar y evitar diagnósticos apresurados.

Ni todo es patológico, ni todo es irrelevante. La clave está en comprender qué está buscando ese adolescente cuando adopta esa identidad y cómo acompañarlo sin estigmatizar.

Más que la palabra "therian", lo central es el proceso de construcción de identidad que atraviesa toda la adolescencia. 

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