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Therians: un fenómeno que protagoniza encuentros, redes sociales y preguntas

Raíces y evolución de este modo de vida animal. Propagación de la tendencia, uso político y las dudas que genera una tribu que desconcierta.

Nuevos perros, ciervos, gatos y zorros empezaron a poblar plazas y parques. Entre saltos acrobáticos y ladridos, los therian están en boca de todos. Su nombre da una idea de quiénes son, pero el fenómeno va mucho más allá. El término poviene de la contracción de "therianthrope", palabra tomada del griego que alude a seres mitad humano, mitad animal.

La comunidad fue creciendo de manera discreta, casi clandestina, desde tiempos previos a las redes sociales. Se llamaban a sí mismos "otherkin" en un primer momento, un término general que abarca a quienes se identifican como seres no humanos en un sentido amplio, dragones, elfos, ángeles, y de ahí fue diferenciándose el subgrupo que se identifica específicamente con animales reales: lobos, zorros, ciervos, pumas, aves.

Tiktok les dio visibilidad. Según repasa una nota de Euro News, el algoritmo de esa red empezó a amplificar vídeos en los que jóvenes, muchos de ellos adolescentes, mostraban lo que denominan "shifts" o "quadrobics": movimientos que imitan la locomoción de cuadrúpedos, a veces con máscaras o accesorios que evocan al animal con el que se identifican.

Qué hay detrás del fenómeno

La motivación de esta comunidad, la filosofía y las causas de este fenómeno generan preguntas que crecen a la par de su difusión en redes. A tono con los tiempos actuales, su viralización fue aprovechada políticamente para apuntar contra lo "woke", contra la diversidad y para acosar una vez más a la población trans.

Los therians no responden a una doctrina unificada. Hay quienes lo interpretan en clave espiritual, una especie de reencarnación o alma animal, y quienes lo leen desde un punto de vista puramente psicológico, sin ninguna connotación mística. Hay quienes hablan de actividad lúdica y quienes ven en esto una búsqueda de identidad, lejos de ser un trastorno.

El psiquiatra Juan Eduardo Tesone, Doctor en Psicología por la Universidad de Paris -Nanterre y Profesor emérito de la USAL, compartió algunas reflexiones sobre el fenómeno. Por un lado, distingue a "aquellos que se disfrazan y se reúnen compartiendo esta plasticidad identitaria, pero que pueden salir luego de la misma, de aquellos que no dudan y que su nueva identidad forma parte de una convicción delirante". Pero, además, Tesone introduce unas cuantas ideas e inquietudes: "Asistimos actualmente a cierta decepción de la condición humana, y se perciben algunas fracturas respecto a su jerarquía sobre los seres vivos. Autodefinirse como therian, más allá que signifique una moda o una forma de locura epocal: ¿no sería al mismo tiempo ilustrar cierta desilusión sobre la condición humana, ya no más poseedora de un alma reflejo de la divinidad, como la consideran las religiones monoteístas?".

El profesional se pregunta también si el ser humano no será mucho menos inteligente de lo que pretendemos con cierta presunción. "Frente a la proliferación de las guerras, el riesgo de extinción de la humanidad, el cataclismo ambiental, las pandemias, la polución ambiental, la deforestación, la esclavitud feudal de la modernidad actual, la dificultad en vislumbrar un futuro, etc, provocado por los humanos; la aparición de los Therians: ¿ no será una forma de revolución contra la prepotencia humana destructiva? ¿Una forma extravagante de cuestionar su jerarquía?", dice.

Encuentros, podcast y un vocabulario propio

La avanzada therian no se detiene, aún cuando algunos de sus encuentros en distintas ciudades del mundo resultan fallidos y hay organizaciones animalistas que "necesitan" salir a aclarar que no tienen nada que ver con ellos. Atención no les falta. Hay canales de YouTube dedicados a explicar la identidad desde dentro, podcasts, servidores de Discord con decenas de miles de miembros y una producción constante de contenido en Reddit.

La comunidad desarrolló su propio vocabulario, 'kintype' para referirse al animal con el que uno se identifica, 'awakening' para el momento en que uno toma conciencia de ello, y sus propios debates internos sobre quién puede considerarse therian y quién no.

En ese sentido, una de las grandes distinciones es entre los therians y los furries. Éstos últimos son personas que sienten afinidad con personajes antropomórficos animales, generalmente ficticios, y participan de una subcultura con una dimensión claramente lúdica y creativa. Su interés por lo animal no implica necesariamente identificarse con ello. Un furry puede tener una 'fursona', un alter ego animal, sin que eso signifique que se percibe a sí mismo como no humano. Los therians, en cambio, sostienen que su identificación no es una afición ni una elección estética, sino algo que experimentan como parte de lo que son.

Si bien el interés y la representación de animales antropomórficos se observa en el ser humano desde las primeras civilizaciones, el término furry (que deriva del inglés "fur", o sea, "pelaje") surge en una convención de ciencia ficción en el año 1980, cuando, según el historiador en cómics y novelas, Fred Patten, se creó un debate por un personaje del cómic Albedo Anthropomorphics de Steve Gallacci.

Una investigación de Furscience, sitio de difusión del Proyecto Internacional de Investigación Antropomórfica (IARP) de un grupo de científicos que estudian el fandom furry, muestra algunas de las principales diferencias entre los dos grupos. Por ejemplo, los therians expresan con más frecuencia el deseo de no ser humanos en absoluto si tuvieran esa opción: casi seis de cada diez, frente a menos de cuatro de cada diez entre los furries.

En Argentina, las comunidades therian convocaron encuentros en lugares como el Barrio Chino, Bahía Blanca, Parque Rivadavia y otras plazas en provincias como Córdoba y San Juan. En muchas ocasiones, tal vez por temor al bullying, estas reuniones terminan generando más presencia de la prensa que de los protagonistas.

Como quiera que sea, de forma presencial o virtual, con saltitos, pelajes suaves y aullidos, los therian están entre nosotros, lleguemos a entender el espíritu de esta tendencia o no.

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