LaLiga es la última institución en el mundo del fútbol que ha decidido apostar por los Non Fungible Tokens (tokens no fungibles). Creará así una nueva fuente de ingresos para una competencia que en los dos últimos años ha sufrido pérdidas económicas considerables.

Después de la marcha de Cristiano Ronaldo del Real Madrid, y con la reciente despedida de Lionel Messi del FC Barcelona, LaLiga española sin duda perdió atractivo. Estas ausencias no solo repercuten en lo deportivo, sino también en los ingresos por marketing para los clubes.

A esto hay que añadir la falta de público en los estadios la pasada temporada, cierta relajación en la ‘batalla’ por los derechos televisivos de transmisión y el hecho de que las casas de apuestas han dejado de ser espónsor de los clubes y no pueden realizar tantas acciones promocionales como antes. En definitiva, LaLiga necesita otras vías de ingreso.

Los responsables de LaLiga alcanzaron un acuerdo con la firma Sorare para desarrollar un juego de cartas coleccionable basado en la tecnología NFT, que a menudo se compara con las criptomonedas porque también se trata de activos digitales no tangibles.

La tecnología es nueva, pero la idea es un clásico: coleccionable de cartas con todos los jugadores de los equipos que forman LaLiga Santander (primera división) y LaLiga Smartbank (segunda división). Los NFT de LaLiga permitirán a los usuarios poseer tarjetas digitales coleccionables de edición limitada.

La liga profesional de fútbol (LFP) recibirá ingresos a través de estas nuevas licencias que permiten a la institución española participar en un negocio que generó más de 150 millones de dólares en lo que llevamos de año.

Esta iniciativa se suma a la inyección de capital que LaLiga recibió recientemente por parte de un fondo de capital. CVC Partners se hizo con el 10% de la sociedad que gestiona la LFP, en una operación que hizo que este campeonato se valore actualmente en 27 mil millones de euros, cerca de 32 mil millones de dólares.

Con estos coleccionables digitales, LaLiga se une a una tendencia que se inició en Estados Unidos, en competencias como la NBA o la MBL, y se está extendiendo rápidamente por el mundo del fútbol.

La Selección Argentina, con motivo de la celebración de la Copa América que acabó ganando, lanzó hace unos meses sus propios tokens. En este caso se trataba más de unos ‘token fans’ como los que ya ofrecen varios clubes del mundo y que, como se ha visto recientemente con la marcha de CR7 de la Juventus al Manchester United, van evolucionando en su valor.

Sorare, responsable de los NFT de LaLiga, está presente en 160 países y, en lo que va de año, ha generado cerca de 130 millones de dólares en ventas. Esta firma cuenta con diferentes benefactores, entre los que se encuentran futbolistas como Gerard Piqué o Antoine Griezmann.