El ejército alemán tendrá un rabino entre sus filas por primera vez en más de un siglo, en un símbolo de la renovación de la vida judía décadas después del Holocausto. Zsolt Balla, nacido en Hungría, ejercerá de consejero religioso y se asegurará de que que los soldados judíos puedan servir en el ejército de acuerdo con sus reglas religiosas.

Balla, que fue ordenado en 2009, aseguró que se sentía "increíblemente agradecido por poder vivir en un país que enfrenta su pasado, pero que también ha decidido seguir adelante y mejorar activamente el mundo". El nombramiento de Balla significa que los soldados podrán acudir a los rabinos con cuestiones éticas, preocupaciones religiosas y crisis personales.

Entre sus objetivos, Balla enseñará a los soldados no judíos sobre las tradiciones y días sagrados del judaísmo, ayudando a combatir los prejuicios. El rabino quiere contrarrestar los prejuicios antisemitas y la discriminación que existe en la Bundeswehr (la fuerza militar alemana) con educación. De hecho, ya había dicho al Servicio de Prensa Evangélica: "Muchos jóvenes que no tienen ningún contacto con los judíos son propensos al antisemitismo". 

El nombramiento fue este lunes

"Esto fue impensable durante décadas y todavía no se puede dar por sentado", dijo Josef Schuster, jefe del Consejo Central de Judíos, que en 2019 propuso que el gobierno alemán restableciera el asesoramiento religioso para los judíos que sirven en las fuerzas armadas.

A este nombramiento le seguirán otros, reportaron medios alemanes. Es que en el ejército los sacerdotes y pastores ya están brindando servicios religiosos a los aproximadamente 94.000 cristianos en el ejército, pero el equivalente no estuvo disponible para los soldados judíos, que suman alrededor de 300. En este sentido, ya hay planes para poner en marcha un consejero religioso para los 3.000 soldados musulmanes.

Alemania quiere mostrar un ejército diverso

El nombramiento se produce en el contexto de una serie de escándalos de extrema derecha dentro del ejército y la policía alemanes en los últimos años, y en medio de niveles crecientes de antisemitismo en todo el país.

El año pasado, la fuerza de comando de élite del ejército, conocida como KSK, se disolvió parcialmente después de que un informe encontró extremismo de extrema derecha entre sus filas, aunque la ministra de Defensa Annegret Kramp-Karrenbauer anunció el martes que la unidad reformada continuará, a pesar de los pedidos de disolución.

Por otra parte, una unidad de policía estatal de élite separada, llamada SEK, se disolvió la semana pasada después de que supuestamente sus oficiales glorificaran a los nazis en un grupo de chat.

La SEK fue disuelta por un escándalo de extremismo de derecha

En este sentido, Balla había dicho en una entrevista radial: "El antisemitismo y cualquier tipo de odio contra las minorías es algo que nunca podremos eliminar de nuestra sociedad para siempre. A esto se sumó Schuster, que dijo que no solo es importante prohibir a los extremistas de derecha de la Bundeswehr, sino fortalecer a todos los demás soldados y consolidar sus sentimientos democráticos. "Porque así como se supone que la Bundeswehr es un reflejo de nuestra sociedad, a la inversa también afecta a nuestra sociedad", explicó.

Los rabinos militares no "resolverán todos los problemas en una semana", le dijo Balla a CNN por teléfono desde su casa de Leipzig. Pero agregó: "Tenemos que trabajar con una visión para el futuro, de cómo queremos que sean la sociedad alemana y la Bundeswehr en una década".

Los judíos formaron parte del ejército alemán antes de Hitler

Durante la Primera Guerra Mundial, alrededor de 100.000 soldados judíos lucharon por Alemania. Unos 1.500 recibieron la Cruz de Hierro, Primera Clase y 12.000 murieron. Se sabe que decenas de rabinos han realizado trabajos pastorales en el ejército. Sin embargo, se les prohibió servir en el ejército poco después de que Adolf Hitler asumiera el poder en 1933, como parte de los primeros esfuerzos de los nazis para sacarlos de la vida pública.

En los años inmediatos de la posguerra, una Alemania dividida optó por una cultura del silencio en torno a las atrocidades de la era nazi, pero en las últimas décadas esto ha cambiado a una cultura del recuerdo - "Erinnerungskultur" - que ve a los escolares educados sobre los horrores del Holocausto desde temprana edad.

Esta tarjeta postal, emitida alrededor de 1915 a 1916, muestra al capellán militar judío Dr. Jacob Sänger (centro). Un clérigo católico y protestante están a ambos lados.

Balla dice que hay un "entendimiento de que Alemania realmente hizo todo lo posible entre los países europeos para enfrentar y confrontar su pasado, y creo que debería ser reconocido". Eso no significa que "todo es perfecto", dice, señalando el problema actual del antisemitismo y los delitos de odio en el país.

Pero cree que la forma de combatir el extremismo es trabajando juntos. La comunidad judía de Alemania "no solo quiere gritar sobre las cosas malas", dice. "Queremos hacer nuestra parte". La "comunidad judía ha cambiado", dice Balla, y agrega: "Entendemos que esta no es la misma Alemania".