En busca de lograr mejoras laborales y salariales, reducir la huella climática y acceder a sindicatos, se organizó para el viernes 26 de noviembre "Make Amazon Pay", una protesta mundial para pegarle a Amazon en donde más le duele: su bolsillo. La fecha de la campaña para "hacer que Amazon pague" no es casual, sino que se eligió porque ese día se celebra el Black Friday, uno de los días más rentables para la compañía.  

Junto con Cyber Monday, el "Viernes Negro" es uno de los eventos de ventas más grandes de Amazon del año. Sin embargo, es uno de los peores para los trabajadores del almacén y los conductores de entrega: mayores cuotas, jornadas laborales más largas y un mayor riesgo de lesiones. Entre el Black Friday y Navidad, las lesiones de los trabajadores de la empresa aumentan, según un informe de 2019 del Reveal Center for Investigative Reporting. 

“Durante la pandemia de Covid-19, Amazon se convirtió en una corporación de un billón de dólares, y (el propietario Jeff) Bezos se convirtió en la primera persona en la historia en acumular 200.000 millones de dólares en riqueza personal”, reza un video donde se presentan las demandas de la campaña. “Mientras tanto, los trabajadores de los almacenes de Amazon arriesgaron sus vidas como trabajadores esenciales y solo recibieron un corto aumento de sueldo”, se queja.

Para Make Amazon Pay, la empresa "antepone las ganancias a los trabajadores, la sociedad y nuestro planeta". Y además afirma: “Amazon no está solo en estas malas prácticas, pero se encuentra en el corazón de un sistema fallido que impulsa la desigualdad, el colapso climático y la decadencia democrática que marcan nuestra era”.

"Desde la extracción de recursos naturales hasta la fabricación; desde enviar y almacenar productos en todo el mundo hasta entregarlos a los consumidores; desde controlar cantidades incalculables de datos y gestión hasta influir en nuestros gobiernos: Amazon lleva a los trabajadores, a las personas y al planeta a dar una vuelta", declaró Casper Gelderblom, coordinador de Make Amazon Pay en Progressive International. 

A fin de justificar sus protestas, "Make Amazon Pay" se remite a los números:

  • "La empresa paga muy poco en impuestos, solo 1,2% en Estados Unidos"
  • En 2019, sus pagos "aumentaron 0% con respecto a los dos años anteriores"
  • "Tiene una huella de carbono mayor que dos tercios de todos los países del mundo"
  • "Podría haber pagado un 'bono Covid' de 629.000 dólares a sus empleados y aún así haber ganado lo mismo que en 2020"
  • A nivel mundial, Amazon emplea a 1,3 millones de personas , lo que lo convierte en uno de los empleadores más grandes del planeta. La compañía está en camino de convertirse en el empleador más grande de los Estados Unidos en el próximo año o dos. 

Las demandas incluyen mejoras en el lugar de trabajo y una mayor seguridad laboral, sobre todo en un contexto donde abundan las críticas por las condiciones laborales, con denuncias de que obligan a empleados a orinar en botellas.

También le están pidiendo a la compañía que pague la parte que le corresponde de impuestos, se comprometa a convertirse en cero emisiones para 2030, garantizar la privacidad en línea de los consumidores y mucho más. Finalmente, apuntan a lograr la sindicalización de sus trabajadores, algo que no lograron con una votación el año pasado: los empleados votaron en contra.

Las quejas se multiplican en todo el mundo

Para Kelly Nantel, directora de relaciones con los medios de comunicación nacionales de Amazon, la situación que denuncia esta campaña no es así. “Estamos inventando e invirtiendo de manera significativa en todas estas áreas, desempeñando un papel importante en el abordaje del cambio climático con el compromiso de Climate Pledge de ser carbono neto cero para 2040, ofrecer salarios competitivos y grandes beneficios, e inventar nuevas formas de mantener a nuestros empleados seguros y saludables en nuestra red de operaciones, por nombrar solo algunos. Cualquiera puede verlo por sí mismo haciendo un recorrido virtual en vivo en nuestros sitios", le dijo a Vice.

A lo largo de los años, Amazon se enfrentó a una serie de quejas sobre las condiciones laborales, la represión de los sindicatos, la vigilancia masiva, las exenciones e incentivos fiscales, y más. El año pasado, una encuesta de Slate entre periodistas, académicos y defensores la nombró la empresa de tecnología "más malvada".

Una protesta mundial para representar las demandas mundiales

Make Amazon Pay incluye a más de 70 sindicatos, Greenpeace, Amazon Workers International, Athena Coalition, entre otros grupos ambientales y de justicia social. Está dirigido por UNI Global Union y Progressive International, federaciones de sindicatos y organizaciones de izquierda, respectivamente.

Los participantes son de todo el mundo: habrá una huelga de conductores de reparto en Italia, paros laborales en almacenes en Francia, manifestaciones en el sitio donde Amazon está construyendo oficinas regionales en Sudáfrica y protestas de trabajadores de la confección en Bangladesh y Camboya.

También se realizarán protestas y eventos sobre la organización sindical y las interrupciones laborales en Estados Unidos, mientras que otras acciones se harán en Canadá, Argentina, México, Brasil, Reino Unido, Polonia, Alemania, Eslovaquia, Austria, Luxemburgo, España, Irlanda, Turquía, Australia, Nueva Zelanda e India.

Además de las protestas y huelgas planificadas en todo el mundo, Make Amazon Pay eligió ocho ubicaciones para representar los abusos de Amazon y la unidad y resistencia al gigante tecnológico, donde también se llevarán a cabo acciones. Las locaciones elegidas son: una refinería de petróleo en América Latina, una fábrica de cadena de suministro en Asia, un buque portacontenedores en América Latina, un almacén en América del Norte, un depósito de camiones y un ministerio de finanzas en Europa, una oficina regional en África.

“El día de acción mundial reunirá a activistas de diferentes luchas - laboral, ambiental, fiscal, de datos, privacidad, antimonopolio - mientras sindicalistas, activistas de la sociedad civil y ambientalistas realizan acciones conjuntas”, explicaron en un comunicado.

“Puede que Amazon esté en todas partes, pero nosotros también”, alertó Casper Gelderblom. “En cada eslabón de esta cadena de abuso, estamos luchando para hacer que Amazon pague. El Black Friday del 26 de noviembre de 2021, en todo el mundo, trabajadores y activistas se levantarán en huelgas, protestas y acciones para llevar adelante Make Amazon Pay", cerró.