Las ventas minoristas en los Estados Unidos registraron en agosto un alza del 0,7% con lo que lleva un aumento acumulado del 15,1% respecto del año pasado,  según datos de la Oficina de Censos del Departamento de Comercio con sede en Washington.

El índice había sufrido una caída de 1,8% en julio, y de acuerdo con una encuesta a economistas realizada por la agencia Bloomberg, se esperaba una caída de 0,7% con otras estimaciones más pesimistas previendo, incluso, un retroceso de 3,7% a causa del crecimiento de casos de coronavirus y los problemas en las cadenas de suministro de las industrias.

Pese a las caídas en las ventas del sector automotriz, la mayoría de las demás categorías registraron avances: de hecho, si se excluyen a los automóviles, las ventas aumentaron 1,8% representando el mayor alza en cinco meses.

E-commerce

El reporte registró una importante demanda en el comercio electrónico, tiendas de mercadería general, puntos de venta de muebles y tiendas de comestibles, impulsada en parte por las compras relacionadas con el retorno a clases (el primero presencial luego de un año mayormente virtual), en el caso de las familias con niños.

El salto en la compra de los bienes también es atribuido a la variante Delta, que aleja a los consumidores de gastos en turismo y ocio.

Mientras que las ventas en restaurantes y bares (la única categoría de servicios presente en el reporte) se estancaron durante agosto, en el caso de las tiendas de comestibles aumentaron 2,1 por ciento.

“El aplanamiento del gasto en restaurantes y bares sugiere que la recuperación de los servicios posiblemente se haya debilitado”, opinó Michael Pearce, economista en jefe en Capital Economics.

Proyecciones

Según el reporte del Departamento del Comercio, 10 de las 13 categorías registraron aumentos en las ventas: además del sector automotriz, se registraron caídas en los negocios de electrónica (-3,1%) así como aquellos de productos deportivos (-2,7%).

La caída de automóviles refleja el incremento de los precios y los limitados stocks de la industria.

Asimismo, el pico de casos de coronavirus junto con el alza en los precios y los problemas persistentes en las cadenas de producción, promovieron en las últimas semanas una serie de revisiones a la baja en las proyecciones de crecimiento de los Estados Unidos durante el tercer trimestre.

En ese marco, un grupo de economistas de Goldman Sachs recortó, a principios de este mes, su previsión de crecimiento anual de 6% a 5,7% con una caída en el consumo de 0,5% anual durante el tercer trimestre, derivado del impacto de la variante Delta en el gasto en servicios.