Las autoridades de Australia advirtieron sobre el "potencial explosivo" del rebrote de coronavirus registrado en nueve torres de departamentos de vivienda pública en la ciudad de Melbourne, en donde alrededor de 3.000 residentes, en su mayoría inmigrantes de pocos recursos, fueron confinados el fin de semana.

El principal asesor médico de la provincia de Victoria, donde se encuentra Melbourne, Brett Sutton, advirtió sobre "el potencial genuinamente explosivo" de este rebrote de coronavirus y destacó que el Gobierno no ha logrado contenerlo.

Asimismo, el asesor médico del Gobierno australiano, Paul Kelly, calificó a las torres de departamentos afectadas como "cruceros verticales", en referencia a los masivos brotes del inicio de la pandemia que azotaron a varios cruceros en el mundo.

Según informó el diario The Guardian, muchos de los residentes son inmigrantes y han denunciado que se están quedando sin alimentos en medio de "un estricto bloqueo" controlado por 500 policías destinados para esta tarea.

El jefe de gobierno de la provincia Victoria, donde está Melbourne, Daniel Andrews, defendió el confinamiento por la posibilidad de un contagio masivo en el resto de la ciudad.

Pese a las denuncias de varios residentes, Andrews sostuvo que el Gobierno no solo envió policías, sino que hay trabajadores sociales y enfermeros "trabajando toda la noche" para garantizar que todos tengan alimentos, medicamentos, productos esenciales y apoyo para temas de salud mental y violencia de género.