Australia impondrá una cuarentena obligatoria de cuatro semanas a los residentes de decenas de barrios de la ciudad de Melbourne, la capital del estado de Victoria y la segunda ciudad más importante del país, después de que se detectara un rebrote de coronavirus.

Así lo anunció el premier del estado de Victoria, Daniel Andrews, quien evaluó que el número de 233 pruebas positivas de Covid-19 en cinco días era "inaceptablemente alto".

Andrews detalló los 36 suburbios de Melbourne en los que los residentes estarán obligados a quedarse en casa desde las 23.59 del miércoles hasta el 29 de julio.

Sólo se podrá salir para dar o recibir atención médica, hacer ejercicio, comprar artículos esenciales e ir al trabajo o a la escuela.

Las personas que viven fuera de esos suburbios solo podrán ingresar por los mismos motivos.

Andrews advirtió que incumplir la normativa acarreará multas.

Agregó que durante las próximas dos semanas quedarán suspendidos los vuelos internacionales a Melbourne para ayudar a frenar la expansión del virus.

Por otro lado, Andrews anunció la apertura de una investigación judicial sobre la gestión de las cuarentenas en los hoteles de la ciudad entre fines de mayo y principios de junio, dado que se sospecha que el rebrote está vinculado con la transgresión de las normas en esos lugares, informó la agencia de noticias EFE.

Las autoridades del estado de Victoria, que impusieron al principio de la pandemia las restricciones más estrictas del país, han realizado unas 93.000 pruebas para detectar el nuevo coronavirus entre sus habitantes durante los últimos cinco días, cuando redobló su plan de detección de Covid-19, que incluye entrevistas casa por casa.