El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, señaló que la investigación del juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, quien lo incluyó como sospechoso en casos de fake news, "no está dentro de la Constitución" y afirmó que "el antídoto para eso está también en no atenerse a la Constitución”.

Mesiánico, afirmó que sólo Dios lo sacará de su cargo" y disparó contra la posibilidad de que Luis Ignacio "Lula" Da Silva lo suceda en la presidencia de Brasil: "No esperen que un hombre decida por ustedes, pero hoy eso pasa por mí. Soy el principal eslabón de esta cadena. Si se rompe, no alcanzarán las balsas para ir hacia el norte o cruzar el Atlántico".

Lula figura en lo más alto de las encuestas de cara a las elecciones de octubre de 2022, por lo que el actual presidente indicó: "No podemos creer en un comunista, en un socialista, porque él no va respetar la libertad de mercado. Nosotros tenemos cómo evitar eso, sin temer a nada, ni a la muerte".

El ejemplo de todo lo malo que representa el comunismo ya no está en Venezuela, sino que Bolsonaro agita el fantasma de la Argentina. En un discurso ante empresarios en Joinville, estado de Santa Catarina, fronterizo con la provincia de Misiones, opinó: "Miren a la Argentina, ya vemos que médicos están viniendo para acá, están haciendo la prueba de equivalencias. La cadena productiva está siendo estatizada y existe casi un confiscación para quien tiene dólares en los bancos". 

Las declaraciones del mandatario surgen luego de haber amenazado con violar la Constitución para cambiar el sistema electoral, eliminando el sistema electrónico, tras verse derrotado en las encuestas ante el expresidente y líder opositor Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT).

Sin embargo, Bolsonaro no desistió en sus fuertes declaraciones y afirmó: "Hoy tenemos un presidente que cree en Dios, que respeta y es respetado por los militares, que valoriza a la familia". 

El excapitán del ejercitó otorgó doble sueldo a 6.000 militares y cambió recientemente la cúpula de las tres fuerzas armadas porque mantuvo diferencias con los anteriores, quienes se negaron a condenar las cuarentenas contra el coronavirus.

"A partir de informaciones falsas, reiteradamente repetidas por medio de redes sociales y semejantes, se formula una narrativa que deslegitima las instituciones democráticas y estimula a grupos de simpatizantes a atacar a personas que representan a las instituciones", señaló el juez Moraes.

La investigación lo incluye como sospechoso por diseminar noticias falsas y 11 delitos, entre ellos atentar contra el poder público, a raíz de sus insultos a la corte electoral para denunciar fraudes en las recientes elecciones.

Además, esas denuncias alcanzan los comicios de 2018 en los que venció a Fernando Haddad, del PT, reemplazante del entonces encarcelado y proscripto Lula.