El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó este lunes que la vacunación contra el coronavirus (Covid-19) "no será obligatoria", en respuesta al gobernador del estado de San Pablo, su exaliado Joao Doria, quien desarrolla en los laboratorios públicos la vacuna china CoronaVac, que será enviada para exámenes finales a partir de esta semana.

"Esta vacuna, lo dijo el Ministerio de Salud, no será obligatoria y punto final", dijo Bolsonaro al hablar sobre el antídoto de Sinovac Biotech, laboratorio chino privado que desarrolla con el Instituto Butantan, centro laboratorial público paulista, la inmunización en Brasil.

Grupos antivacunas de la extrema derecha, incluidos extremistas evangélicos oficialistas, presionan para no hacer obligatoria a la vacuna contra la Covid-19.

"Vamos a ofrecerla de forma gratuita obviamente, pero siempre después de comprobación científica", afirmó Bolsonaro, quien echó a dos médicos del Ministerio de Salud que se negaron a seguir sus indicaciones para el uso de la cloroquina como un remedio contra la enfermedad pese a que su éxito no tiene comprobación científica.

Brasil tiene acuerdos con Oxford y Sinovac para el desarrollo de la vacuna

"El programa nacional de vacunación es de 1975" y, si bien la ley actual "incluyó la cuestión de las pandemias, es muy clara y dice que quien define (sobre la obligatoriedad) es el Ministerio de Salud", dijo el mandatario.

Bolsonaro puso en el Ministerio de Salud al general Eduardo Pazuello, un especialista en logística que se convirtió en uno de sus hombres fuertes y que es el encargado de haber contratado la vacuna de Oxford, del laboratorio británico AstraZeneca.

El gobernador de San Pablo presentó este lunes los números de la seguridad de la vacuna Coronavac que está siendo probada en 13.000 brasileños. El 35 por ciento de los iniciales 9.000 voluntarios tuvo reacciones leves a la vacuna, dijo el gobernador Doria, quien explicó que la mayoría sintió dolor en el lugar de la inyección y el 15 por ciento dolor de cabeza.

Bolsonaro se valió del comentario sobre la vacuna para burlarse de ese gobernador que ha firmado un acuerdo para el desarrollo de un antídoto contra el coronavirus con la empresa china Sinovac y defiende la obligatoriedad de la vacunación. "Hay un gobernador que se titula como médico de Brasil y dice que será obligatoria, pero no será", declaró en clara alusión a Doria, un antiguo aliado político con el que está enemistado desde el año pasado.

El Insittuto Butantan cerró un acuerdo con los chinos para adquirir 46 millones de dosis que serán aplicadas a partir del 15 de diciembre en trabajadores de la salud y de la educación en caso de que el ente regulador Anvisa la apruebe.

No fueron exhibidos números sobre eficacia de la CoronaVac, que también se prueba en China, Turquía e Indonesia.

"Acá se trata de salvar vidas, no de ideología ni de política ni de elecciones", dijo Doria, quien descartó en conferencia de prensa que se esté actuando electoralmente frente a los comicios municipales del 15 de noviembre.

Joao Doria, rival político de Jair Bolsonaro

El candidato del gobernador Doria a la ciudad de San Pablo, la más grande de Sudamérica, es el intendente Bruno Covas, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien está segundo en las encuesta detrás del candidato bolsonarista, el diputado Celso Russomano.

El presidente minimizó desde el inicio de la pandemia los efectos sanitarios y apuntó a mantener abierta la economía, algo que no ocurrió.

"El país que ofrezca esa vacuna primero deberá vacunar en masa a los suyos y después ofrecer a otros países", indicó el presidente, capitán de la reserva del Ejército que, además, llegó a comparar el antídoto contra la covid-19 con el material bélico.

"Es como en el área militar. Usted solo puede vender un producto bélico después de usarlo en su territorio y, de forma comprobada, demostrar su eficacia", indicó.