El ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, entregó a los líderes del Congreso Nacional (el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, y de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia) la primera propuesta del Gobierno de reforma tributaria.

"A partir de ahora está en manos del Parlamento brasileño la posibilidad de construir entre varias manos, con el apoyo fundamental del Ejecutivo, la reforma tributaria que esperamos desde hace décadas", dijo Guedes en un breve discurso al entregar el borrador.

El ministro de Economía dijo que en la reforma, que tiene como objetivo simplificar el sistema, "todos los impuestos serán abordados", pero no dio un plazo de cuándo espera que sea aprobada, ya que se esperan largas negociaciones en el Congreso Nacional.

En lugar de presentar una única propuesta, el ministro presentó una reforma por partes; la primera, que enfrenta menos resistencia entre los parlamentarios, propone unificar dos impuestos (el PIS y el Cofins) en un IVA (Impuesto sobre el Valor Agregado) de nivel federal.

Este nuevo IVA se llamaría CBS (Contribución Social sobre Operaciones con Bienes y Servicios) y sería del 12% para empresas y del 5,8% para instituciones financieras.

Según el Ministerio de Economía, cuestiones más complejas, como la inclusión de los tributos estatales en el impuesto único, y cambios en el impuesto sobre la renta y en la carga fiscal, deberán quedar para una segunda fase de la reforma, aún sin fecha de presentación.

A principios de este año, los legisladores crearon una comisión mixta para el análisis conjunto de diversas propuestas de reforma fiscal presentadas por diputados y senadores.

Sin embargo, debido a la pandemia causada por la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19), los trabajos habían sido interrumpidos.

La reforma tributaria es la segunda gran reforma de la agenda económica del Gobierno de Jair Bolsonaro, después de la del sistema de pensiones aprobada el año pasado.

La semana pasada, Guedes amenazó con renunciar si le ponen trabas al programa de reformas del gobierno. "Salgo del cargo sólo si me matan a balazos. Mientras exista esta agenda de reformas a ser perseguida estaré aquí. Pero si el presidente desiste de esta agenda, si el Congreso la bloquea, entonces debo irme a casa", dijo Guedes durante una videoconferencia con el fondo de inversiones XP Investimentos, el más grande de Brasil.

El ministro juega a fondo para aprobar la reforma tributaria, que prevé unificar impuestos de los estados y crear un nuevo IVA, pero también reducir el impuesto a las ganancias que pagan las empresas.

A cambio, pretende crear un impuesto al comercio electrónico, que aumentó desde el inicio de la pandemia -ya provocó resistencias en el Congreso- e incluye también la desregulación para el sector energético y petrolero.

Guedes había logrado en 2019 una primera reforma, la previsional, con el apoyo del jefe de Diputados, Rodrigo Maia, un crítico del presidente pero que abraza la agenda ultraliberal del Gobierno.

En la videoconferencia, Guedes confirmó que el gobierno avanzará con las privatizaciones de empresas públicas aun pese a la pandemia.