El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció que junto con el Congreso prevé aprobar una ley para reimplantar durante cuatro meses una ayuda de emergencia a los trabajadores informales afectados por la caída de la actividad en la pandemia, aunque aclaró que la medida es apenas un "auxilio" y no una "jubilación" porque el país "no puede seguir endeudándose".

"El auxilio de emergencia mueve las economías locales. Está todo casi listo, serán 250 reales por mes durante cuatro meses", dijo Bolsonaro a militantes en la puerta del Palacio de la Alvorada.

El año pasado y por seis meses, Brasil pagó a 65 millones de personas unos 120 dólares mensuales a raíz de un iniciativa de la oposición en el Congreso que causó un aumento de popularidad al jefe del Estado. Esta vez, el subsidio será de 44 dólares y por cuatro meses.

"Hay gente que se queja de que es muy poco pero esta medida genera deuda pública. Esto lo pagarán todos. Por eso se llama auxilio y no jubilación, porque es pasajero", afirmó el mandatario.

Bolsonaro tomó la decisión luego de reunirse con el titular de la Cámara de Diputados, Arthur Lira, uno de sus principales aliados, en medio de una disputa con los gobernadores, a los que acusó de provocar la crisis económica por las medidas de cuarentena y restricciones de circulación.

Tras la reunión con Bolsonaro, el diputado Lira indicó que el subsidio será pagado hasta julio y que se esperan para fines de mayo 140 millones de vacunas, que podrían darle más previsibilidad a la actividad económica del país, que sufre los cierres y reaperturas del último año.