El presidente brasileño Jair Bolsonaro solicitará al Congreso que inicie juicios políticos para destituir a un juez del Supremo Tribunal Federal (STF) y a otro del Tribunal Superior Electoral (TSE) que fallaron en su contra y a los que acusa de conductas inconstitucionales. 

Los magistrados son Alexandre de Moraes y Luis Roberto Barroso, quienes en los últimos meses adoptaron medidas judiciales en contra de los intereses del mandatario de ultraderecha. 

"Todos conocen las consecuencias, internas y externas, de una ruptura institucional, que no provocamos ni deseamos", escribió Bolsonaro en su cuenta de Twitter y agregó que los dos magistrados "fueron más allá de los límites constitucionales con sus actos".

"El pueblo brasileño no aceptará pasivamente que derechos y garantías fundamentales (artículo 5 de la Constitución Federal) como la libertad de expresión continúen siendo violados y castigados con detenciones arbitrarias precisamente por quienes deben defenderlos", aseveró tras afirmar que esta semana entregará la solicitud al presidente del Senado, Rodrigo Pacheco.

Procesos

El anuncio es un mensaje claro por la detención el viernes de un importante aliado político de Bolsonaro, el exdiputado Roberto Jefferson, presidente del Partido Laborista Brasileño (PDT), investigado en el STF por la difusión de mensajes antidemocráticos y que incitan a la violencia. 

La decisión del arresto fue del juez supremo De Moraes, quien lleva adelante desde 2019 una causa sobre las campañas bolsonaristas contra los poderes del Estado y en la cual fue incluido el propio Bolsonaro por diseminar mentiras sobre un supuesto fraude electoral.

La acusación tiene que ver con la financiación de milicias digitales a favor de un quiebre institucional, una práctica de la ultraderecha brasileña identificada con el gobierno del expresidente estadounidense Donald Trump y el movimiento extremista y segregacionista norteamericano Qanon.

Bolsonaro tiene cinco procesos abiertos en el STF y uno en el TSE por sus ataques al sistema electoral, por divulgar un documento clasificado, por defender la difusión de mensajes antidemocráticos, por interferencia en la Policía Federal y por presunto prevaricato en la compra con sobreprecios de vacunas contra el coronavirus.

Reveses

Uno de los últimos lo abrió De Moraes el jueves pasado, por difundir en Internet informes clasificados de la Policía Federal referentes a un ataque informático a los sistemas del tribunal electoral en 2018.

Bolsonaro compartió esos documentos clasificados en medio de su feroz campaña para deslegitimar el voto electrónico a medida que decae su imagen junto con sus chances de ser reelegido en 2022, cuando previsiblemente enfrentará al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El mandatario sufrió una dura derrota la semana pasada cuando el Congreso sepultó su proyecto para alterar el sistema de urnas electrónicas vigente desde 1996, por lo que el mandatario redobló la apuesta al afirmar que las elecciones de 2022 no serán confiables.