Lejos de la preocupación que significa que el país haya avanzado a la sexta posición mundial por cantidad de víctimas mortales del coronavirus, lo que anticipa que el epicentro de la enfermedad se mudará a Brasil, el presidente Jair Bolsonaro volvió a hacer un comentario despectivo sobre la pandemia y dijo que este fin de semana organizará un asado y jugará un partido de fútbol con algunas de las 30 personas que invitará a su casa.

"Estoy cometiendo un crimen. Voy a hacer un asado el sábado aquí en casa. Charlaremos con algunos ministros, algunos empleados que están acá a mi lado", dijo Bolsonaro a la prensa a la entrada del Palacio de Alvorada.

El polémico mandatario, que empieza a ser criticado por medios especializados en medicina, afirmó que hará una "vaca" para pagar la carne, aunque aclaró que no se permitirán bebidas alcohólicas.

"Habrá que poner 70 reales. No habrá bebidas alcohólicas, si no, la primera dama pondrá a todos a correr", bromeó.

"Tal vez la mayor amenaza al combate al Covid-19 en Brasil sea su presidente Jair Bolsonaro", publicó The Lancet

Sus comentarios le valieron las más duras críticas de los medios y los políticos opositores, y también cuestionamientos en redes sociales, pero lo más importante es que comenzaron a ser comentario en revistas de medicina especializadas que, según medios locales como OGlobo, podrían comprometer la situación comercial de Brasil.

The Lancet calificó a Bolsonaro fue contundente: "tal vez la mayor amenaza al combate al Covid-19 en Brasil sea su presidente Jair Bolsonaro". Y describió que pasa el tiempo "diseminando confusión, desalentando las sensatas medidas de distanciamiento físico y confinamiento decretadas por gobernadores y alcaldes".

Brasil ya es el epicentro de la pandemia en América Latina, con más de 135.100 casos y 9.146 muertos, mientras que Bolsonaro recibe fuertes críticas y enfrenta un torbellino político por su gestión de la crisis.