Nuevos confinamientos, la obligación de usar barbijos o las órdenes de trabajar desde los domicilios podrían volver a implementarse en Inglaterra si se disparan los casos de coronavirus durante la temporada de invierno.

Así lo adelantó el ministro de salud británico Sajid Javid al presentar en el Parlamento el plan delineado por el Gobierno para hacer frente a un eventual nuevo brote de la pandemia.

El funcionario agregó que también se podrían implementar los pasaportes de vacunas que, aunque no estarán disponibles por ahora, podrían ser obligatorios para los clubes nocturnos, los lugares cerrados con más de 500 asistentes, los lugares al aire libre con más de 4.000 personas donde no haya un aforo y cualquier lugar con más de 10.000 asistentes, como los estadios deportivos y musicales.

"Cualquier Gobierno responsable debe prepararse para todas las eventualidades, y aunque estas medidas no son un resultado que nadie desee, es algo para lo que tenemos que estar preparados por si acaso".

Pasaportes

En tanto el primer ministro, Boris Johnson junto al director médico de Inglaterra, Chris Whitty, confirmaron en una conferencia de prensa el plan "B" anunciado por el ministro de salud.

Johnson aseguró que, en esencia, la estrategia es "seguir adelante" y que mantendrá más medidas en reserva en caso de que la situación se deteriore.

Dijo que el Gobierno está elaborando planes de contingencia y que no sería sensato descartar los pasaportes de vacunación.

"También mantendremos abierta la opción de obligar a cubrirse el rostro o aconsejar a las personas que trabajen desde casa", reiteró el primer ministro.

Sin embargo, sostuvo que confía en que con más personas vacunadas no sean necesarios más confinamientos.