El Gobierno espera un dato de inflación positivo y una "rápida disminución" en los próximos meses
La Casa Rosada confía en que muestre que el pico estadístico de 3,4% de marzo quedó atrás. El equipo económico mostro optimismo en las proyecciones
El Instituto Nacional de Estadística y Censos dará a conocer esta tarde el dato de inflación de abril, y en el gobierno nacional confían en que muestre que el pico estadístico de 3,4% de marzo quedó atrás.
La administración de Javier Milei espera que refleje una desaceleración en la inflación para estabilizar la macro, en busca de sostener el el programa económico libertario.
El ministro de Economía, Luis Caputo, dijo hace unos días que "lo peor ya pasó". La semana pasada en Expo EFI aseguró que "la desinflación retomará a partir de abril" y que empezarán a verse indicadores favorables que darán lugar a "los mejores 20 meses de la economía".
Según el informe de Política Monetaria del Banco Central de la República Argentina, se proyecta una "rápida disminución de la inflación" en los próximos meses.
La entidad monetaria delineó las perspectivas para los próximos meses y señaló que avanzará una expansión gradual de la cantidad de dinero en circulación.
La entidad que conduce Santiago Bausili atribuyó la esperada desaceleración a la reversión de factores estacionales y a la disipación de shocks transitorios que impactaron en marzo.
De cara a los próximos meses, el organismo considera que existen condiciones para una desaceleración sostenida de la inflación. Entre los factores que contribuirían a ese proceso menciona la menor presión de algunos rubros estacionales como alimentos y educación; y el impacto de una política monetaria restrictiva combinada con cierta estabilidad cambiaria.
Pese a esto, el informe advierte sobre riesgos externos por la incertidumbre global, en particular vinculada a la evolución de los precios internacionales de la energía, podría introducir nuevas presiones inflacionarias.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central ubicó la inflación de abril en 2,6%, mientras que las consultoras la estimaron entre 2,5% y 2,8%. En el mismo sentido se expresó el IPC porteño de abril, que fue de 2,5%, medio punto por debajo del 3% anterior.
La confianza del Gobierno está apoyada en algunos factores concretos que el equipo económico considera decisivos para abril. Uno de los más importantes fue el comportamiento de los combustibles. En marzo, el salto del 25% en naftas y gasoil, asociado al impacto internacional de la guerra en Medio Oriente, tuvo un efecto fuerte sobre el IPC.
En abril la presión de los combustibles aflojó apoyada en la decisión de YPF de sostener los precios sin grandes subas durante 45 días.

