La Asamblea Nacional Popular (APN) china aprobó hoy la nueva Ley de Seguridad para Hong Kong, ignorando las protestas de los ciudadanos de la ciudad semiautónoma y las amenazas de Estados Unidos de romper la relación económica especial con la antigua colonia británica.

La aprobación, por 2.878 votos a favor, uno en contra y seis abstenciones, impone a Hong Kong una controvertida ley que ha desatado una fuerte oposición en los hongkoneses y entre la comunidad internacional al considerarla una violación del principio de "un país, dos sistemas".

El esquema, vigente en teoría hasta 2047 por el acuerdo de devolución suscrito con el Reino Unido, otorga a la ciudad más libertades que al resto de China.

La ley alterará la Ley Básica de Hong Kong para exigir que el territorio haga cumplir las medidas que decida el comité permanente de la APN, el máximo órgano legislativo de la República Popular China, controlado por el partido gobernante que maneja la mayor parte del trabajo legislativo.

La ley refleja la determinación del gobierno del presidente Xi Jinping de reforzar el control sobre Hong Kong tras 11 meses de protestas antigubernamentales.

Los activistas en Hong Kong advierten que la ley socavará el "alto grado de autonomía" prometido a la ex colonia británica cuando fue devuelta a China en 1997 y podría usarse para suprimir la actividad política.

Las huelgas han tenido momentos de alta tensión (El País)

El primer ministro chino, Li Keqiang, el líder número dos del país, defendió en conferencia de prensa la ley y dijo que era consistente con las promesas de Beijing.

La ley "está diseñada para la implementación constante de 'un país, dos sistemas' y la prosperidad a largo plazo de Hong Kong", dijo Li, citado por la agencia de noticias china Xinhua.

En Hong Kong, en tanto, tres legisladores prodemocráticos fueron expulsados hoy de la cámara legislativa de Hong Kong mientras se debatía un proyecto de ley que criminaliza insultar el himno nacional chino y que también desata rechazo.

Ayer, miles de manifestantes que protestaban contra la polémica norma fueron reprimidos por la policía con un saldo de 300 detenidos.

La situación sigue tensando la ya complicada relación de Beijing con Washington, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, afirmó ayer que Hong Kong ya no puede ser considerado autónomo respecto a China.

Esto abre la puerta a que Estados Unidos revoque el estatus de socio comercial preferencial de Hong Kong. "Informé al Congreso que Hong Kong ya no es autónomo con respecto a China, dados los hechos sobre el terreno; Estados Unidos permanece junto al pueblo de Hong Kong", escribió Pompeo en su cuenta de Twitter.

"La funesta decisión de Beijing es la última en una serie de acciones que fundamentalmente socavan la autonomía y las libertades de Hong Kong, y las propias promesas de China al pueblo de Hong Kong bajo la declaración conjunta sino-británica, una tratado internacional presentado por la ONU", indicó el jefe de la diplomacia de Washington.

Hong Kong fue devuelta a China bajo un esquema administrativo denominado "un país, dos sistemas" que asegura libertades a los hongkoneses que no existen en ningún otro lugar de China.

En 2014 se inició una ola de protestas masivas conocidas como la "Revolución Paraguas", luego de la decisión del gobierno chino de permitir la elección directa del líder de la ciudad sólo después de que Beijing seleccionara los candidatos.

El año pasado, un proyecto que hubiera permitido que los residentes de Hong Kong fueran enviados a China continental para juicios desencadenó meses de manifestaciones y enfrentamientos con la policía.

La iniciativa finalmente fue retirada, pero las protestas continuaron hasta que la crisis del coronavirus obligó a suspenderlas.