China se enfrenta a una bomba de relojería: una generación de jóvenes desencantados y desempleados en medio de la mayor desaceleración económica que ha vivido el país en años, provocada por la ralentización mundial y los cierres por la pandemia de Coronavirus (Covid-19).

En los últimos años, un gran número de ellos ha optado por "quedarse quieto" (hacer lo mínimo para salir adelante), "dejar que se pudra" (sacar lo mejor de una mala situación) e "involucionar" (estancarse en lugar de evolucionar). Movimientos que reflejan el creciente rechazo de los jóvenes al despiadado sistema educativo y a la cultura laboral, en la que las recompensas a cambio del trabajo duro son cada vez más ilusorias

China: la Generación Z y millennials 

En las últimas cuatro décadas, China incluyó planes para un gran avance educativo y logró una ola de urbanización y desarrollo sin precedente alguno. En ese corto tiempo, China se convirtió en una potencia manufacturera, pero Beijing necesitaba educar a los millones de nuevos jóvenes urbanistas para así construir una fuerza laboral sofisticada y una economía avanzada. 

El gasto anual en educación pública del gobierno creció del 1,7% del PIB alrededor del 4% en 2021, o 557 mil millones de dólares.

A pesar de conseguir la mayor tasa de educación, con 10,8 millones de graduados de la universidad, la tasa de desempleo juvenil de China alcanzó un máximo histórico del 19%. 

Trabajo en China 

El mercado laboral de china se quedó atrás respecto a la cantidad de graduados con la que cuenta el país. “Simplemente, no hay suficientes trabajos de cuello blanco para los trabajadores de cuello blanco”, Zak Dychtwald, fundador de Young China Group, una firma de investigación enfocada en la juventud china, y autor de Young ChinaEste desequilibrio permite que “los empleados [traten] a los solicitantes de nivel de entrada como si fueran desechables”, dice. 

 A pesar del alto nivel de estudios terciarios en la sociedad, la nación cuenta con más trabajos de manufactura de lo que puede cubrir. China se encuentra en un camino para convertirse en un líder de fabricación de alta tecnología, y para continuar sin dificultades en el camino, deberá generar 62 millones de puestos de trabajo de fabricación para el 2025, pero estaría con la faltante de 30 millones. 

Universitarios de China

Otra de las presiones que atraviesan los jóvenes, además, de no conseguir trabajo, es llegar al éxito académico, por lo que pasan años preparándose para el examen de ingreso a la universidad, que, indican, es notoriamente difícil. 

Después de terminar la universidad, si tienen la suerte de ser admitidos, los jóvenes se gradúan en un mercado laboral igualmente hipercompetitivoEn los últimos años, los trabajadores jóvenes y educados que tenían trabajos solicitados en las empresas tecnológicas más elogiadas de China comenzaron a cambiar la cultura del horario de trabajo.

La carga horaria laboral en China se extendió, por lo que en el 2021 se registraron dos muertes de jóvenes que sufrieron la carga horaria extrema. Los jóvenes chinos de hoy simplemente no tienen las mismas expectativas de poder ascender en la escala socioeconómica, en contraste con las generaciones anteriores que alcanzaron la mayoría de edad durante el auge económico de la nación, dice Friedman a Fortune.

Covid en China y el empleo 

Las recientes políticas de cero-COVID de Beijing y su presión contra las empresas privadas en un intento por lograr la "prosperidad común" solo exacerbaron el desempleo juvenil y el desencanto. 

En los últimos dos años, desde la aparición del coronavirus, las autoridades chinas golpearon a las industrias, desde la tecnología, la educación y los bienes raíces, con nuevas reglas y más duras para controlar a las empresas privadas. 

Con esta regulación por parte del Estado en la economía privada, las empresas manifestaron perdida de dinero y, por lo tanto, se redujeron los puestos de trabajo. En julio del 2021, el Gobierno prohibió que las empresas de tutoría, sector de $120 mil millones, obtengan ganancias. 

Por ese entonces, solo la empresa de educación privada más grande de China despidió a 60.000 empleados. Por otra parte, una estimación de la Universidad Normal de Beijing comentó que 3 millones de trabajos se encuentran en riesgo. 

El estado también ordenó a los fabricantes de videojuegos que impusieran límites de tiempo de pantalla para los jugadores menores de 18 años y detuvo los lanzamientos de nuevos juegos durante meses. Las políticas diezmaron la industria: 14.000 empresas de juego cerraron y Tencent, el mayor fabricante de China, recortó del 20% al 30% de su personal en su departamento solo el mes de junio del 2022. 

Mudarse al campo 

Con la llegada de la revolución industrial, varios países vieron afectado el movimiento y urbanización de sus ciudades, por tema laboral. Hoy, en el siglo XXI, las autoridades chinas están alentando a los jóvenes a mudarse al campo para trabajar. Para que esto suceda, las autoridades chinas mencionaron que otorgarán préstamos y beneficios fiscales a los graduados universitarios que inician negocios en comunidades rurales y otorgando subsidios a los gobiernos y empresas locales para “absorber a los graduados universitarios”.

Los graduados se inclinan cada vez más hacia carreras de servicio civil y trabajos en empresas estatales, que se consideran estables con horarios razonables. Sin embargo, es poco probable que China vea soluciones rápidas a los problemas arraigados a largo plazo.