Por miedo a un posible espionaje, China prohibió que los autos Tesla, la compañía del magnate Elon Musk, ingresen a las bases militares y su uso en ciertas partes del país. Sin embargo, el empresario rechazó las acusaciones y se defendió.

Una nueva legislación en el país asiático indica que los residentes de viviendas militares que tengan un vehículo de marca Tesla deberán estacionar sus autos fuera de los complejos militares para evitar que los vehículos recopilen información de su entorno.

El gobierno chino teme que las cámaras multidireccionales y los sensores de los automóviles puedan significar un peligro de seguridad para las fuerzas militares ya que las autoridades no pueden controlar su funcionamiento, según confirmaron varias fuentes a la agencia EFE.

Las restricciones son similares a las que Estados Unidos dispuso contra productos electrónicos de la empresa china Huawei, de acuerdo a analistas estadounidenses.

China es uno de los principales mercados de expansión de Tesla. Se trata del país donde se venden más vehículos eléctricos. Tesla lleva vendidos 150 mil vehículos en China, un 25% de todas sus ventas en el mundo. La planta de montaje de automóviles de Shanghái es, en términos de producción, la segunda del fabricante y la primera fuera de Estados Unidos.

Las características de los autos Tesla que preocupan a China

La cautela de China tiene que ver, principalmente, con que los sensores de los vehículos Tesla, incluidas las cámaras, puedan enviar información a Estados Unidos. Además, los automóviles del fabricante pueden registrar información contenida en celulares, como la lista de contactos, si los teléfonos son conectados a los autos.

Los vehículos de Tesla utilizan cámaras para Autopilot, un sistema que permite que el vehículo conduzca de forma autónoma. Se trata de cámaras externas (ubicadas, por ejemplo, en los espejos) que recogen información del entorno que rodea al vehículo, y así pueden estacionarse o cambiar de carril en "piloto automático".

Según varios medios chinos, la Administración Estatal de Regulación china está preocupada por incendios de baterías en diferentes marcas de vehículos, problemas de seguridad y con las cámaras de seguridad que podrían recopilar datos de las instalaciones militares.

La respuesta de Elon Musk

Elon Musk, fundador y CEO de Tesla (autodenominado "Tecnorey" de la empresa), no tardó en defenderse de las acusaciones de posible espionaje. Este sábado afirmó que, si sus coches fueran utilizados para espiar, China ya le hubiera cerrado la planta de producción que tiene en Shanghái.

Musk planteó que "ya sea China o Estados Unidos, los efectos negativos para una empresa comercial que se dedica al espionaje serían extremadamente malos para esa empresa".

"Si Tesla usó coches para espiar en China o en cualquier lugar o país del mundo, nos cerrarán en todas partes. Así que tenemos un incentivo muy fuerte para ser confidenciales con cualquier información", aseguró el director ejecutivo de Tesla durante su intervención en el Foro de Desarrollo de China.