La vacuna china contra el coronavirus ya está encaminada: las autoridades del país asiático aprobaron la primera patente para una vacuna para combatir el Covid-19, que esperan pueda producirse de forma masiva en el corto plazo en caso de que empeoren sus contagios, que superan los 89.400 casos.

La agencia de protección intelectual aprobó la patente de una vacuna creada por la Academia de Ciencias Militares y la empresa Cansino Biologics. En marzo se había convertido también en la primera en entrar en la fase de ensayos clínicos, según la agencia de noticias Xinhua.

Esta vacuna superó las dos primeras fases y ya habría demostrado crear inmunidad frente al virus en roedores. "Puede crear una respuesta inmune celular y humoral en un corto periodo de tiempo", señala el documento recogido por la prensa oficial.

La pandemia de coronavirus, que se originó en diciembre pasado en la ciudad china de Wuhan, suma a nivel global más de 21,7 millones de casos y casi 776.000 fallecidos. La diseminación global del virus Covid-19 derivó también en una carrera por la obtención de un vacuna eficaz.

Rusia se convirtió la semana pasada en el primer país en informar del registro y la fabricación de una vacuna. La vacuna rusa Sputnik V recibe un nombre emblemático que remite a la Guerra Fría con Estados Unidos, que salió rápidamente a decir que prevé tener su vacuna para fines de este año.

Mientras tanto, Argentina ya se aseguró tener suficientes dosis de la vacuna de la Universidad de Oxford cuando la misma pase las pruebas necesarias. Por un acuerdo con la casa de estudios, el laboratorio AstraZeneca, la Fundación Slim y el gobierno de México, el laboratorio nacional Mabxience estará encargado de producir la sustancia activa de la vacuna de Oxford a gran escala y abastecerá a toda América Latina a precio de costo, excepto Brasil, que hizo otra negociación.