Desde hace ya tres días que el mundo está en vilo por el cohete chino Long March 5B, que entrará en la atmósfera en las próximas horas a toda velocidad y todavía no se sabe dónde caerá. Las estimaciones varían, y nadie pudo precisar exactamente el lugar, aunque sí se sabe que, donde sea, causará estragos. 

"La última vez que China lanzó un cohete, terminó con largo cables metálicos volando por el cielo y dañanado varios edificios en Costa de Marfil", recordó el profesor Jonathan McDowell, astrofísico del Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard. En la actualidad, la Gran Marcha 5B se encuentra viajando a una velocidad de 27.600 kilómetros por hora, en una órbita baja que según detallan los científicos, inevitablemente se conducirá a una pérdida de altitud. 

Para China, el miedo que se generó alrededor de este hecho es una "exageración occidental": "No vale la pena entrar en pánico" por la situación, publicó, citando a expertos de la industria. De hecho, para el gobierno de Xi Jinping, la caída será en aguas internacionales y no en tierra firme, aunque es imposible definirlo.

La trayectoria puede variar sustancialmente

"La probabilidad de causar daños es extremadamente baja", dijo el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Wang Wenbin, al señalar que "la mayoría de los componentes se destruirán" al entrar en la atmósfera.

La nave tiene 30 metros de largo y 20 toneladas de peso, dimensiones que también preocupan a los especialistas. Es que en la atmósfera siempre entran pedazos de cohetes, pero el tamaño y la falta de control sugieren la posibilidad de una tragedia mayor.

Caída del cohete chino

"Esto es como jugar a la lotería", dijo Don Pollacco, profesor de física en la Universidad de Warwick de Inglaterra, que rastrea los desechos espaciales. "Tienes un gran trozo de metal en el espacio que está en una órbita en declive porque se está frotando contra la atmósfera", ironizó

¿Por qué es tan difícil precisar la caída? Hay varias razones. En principio, la atmósfera de la Tierra, explicó SpaceNews, puede expandirse o contraerse con la actividad solar, lo que dificulta estimar exactamente cuándo y dónde caerá el cohete.

La alta velocidad del cuerpo del cohete significa que orbita la Tierra aproximadamente cada 90 minutos, por lo que un cambio de solo unos minutos en el tiempo de reentrada da como resultado un punto de reentrada a miles de kilómetros de distancia.

Hay posibles puntos de caída, obviamente. Sin embargo, no son muy exactos. El Director general de la Agencia Espacial Federal Rusa, Dmitri Rogozin, compartió una imagen que muestra en amarillo los posibles lugares de aterrizaje, y van desde Chile hasta Nueva Zelanda y desde Buenos Aires hasta Nueva York.

Las estimaciones de horario también son muy amplias. Según reportaron, la hora de entrada es   entre las 2:13 p.m. Hora del Este del sábado y el domingo a las 8:13 a.m. La ventana, otra vez, es enorme.

Cohete chino: trayectoria