Los países miembros de la Unión Europea (UE) ya tienen sobre la mesa la propuesta para crear un fondo para la recuperación de 750.000 millones de euros, respecto de la cual buscarán cerrar un acuerdo político el próximo mes.

La negociación será una de las más complicadas en la historia de la UE. El fracaso de la cumbre de febrero al intentar cerrar el presupuesto plurianual, probó la dificultad de poner de acuerdo a los diferentes bloques. Y eso fue antes de que el coronavirus agrandara más aún la brecha entre los Estados miembro, señaló el medio español elEconomista.

Los principales puntos a negociar entre los 27 son el tamaño del fondo, la distribución entre préstamos y ayudas sin reembolso (500.000 millones de euros en la propuesta de la Comisión Europea), el criterio para repartir el dinero entre los países, y la condicionalidad para acceder a la ayuda.

Para países como Holanda la lista es más larga, ya que también se opone a la creación de nuevos impuestos para financiar el fondo, cuestiona los plazos de devolución de la deuda emitida, o la fórmula para que los Estados miembros participen en la gestión de la ayuda.

Fuentes comunitarias explican que el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, presentará una propuesta para acercar posturas tras la videoconferencia de los líderes europeos del 19 de junio. Entonces esperará a que los Gobiernos la analicen y convocará un encuentro cara a cara de los jefes de los Ejecutivos en julio, la primera cumbre presencial desde que empezara el confinamiento en marzo.

A pesar de las divergencias, todo el mundo intenta mantener un espíritu positivo. "Aunque existen diferencias entre varios países que no son pequeñas, tengo la impresión de que todos tienen la voluntad de llegar a un acuerdo en poco tiempo", dijo el ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz.