El gobierno surcoreano completó la última fase de la reapertura escalonada de escuelas pese a las dudas que generaron los repuntes de casos de coronavirus en la región periférica de Seúl, la más poblada del país.

Las aulas se abrieron para aproximadamente 1,35 millones de alumnos pertenecientes a diferentes niveles de secundaria y primaria, los últimos en reincorporarse al colegio según el plan gradual trazado por las autoridades surcoreanas.

La reapertura de escuelas se inició el 20 de mayo, cuando el gobierno decretó una fase más relajada de distanciamiento social.

De esta forma se concretó la vuelta a clases de unos 5,95 millones de estudiantes surcoreanos en edad escolar y preescolar, más de tres meses después del inicio del curso académico originalmente previsto a principio de marzo.

Antes de que comenzase la reapertura física de las aulas, el curso prosiguió en abril de manera completamente online.

Aunque Corea del Sur es uno de los países que mejor ha manejado la pandemia, la vuelta a los colegios provocó dudas en muchos padres, especialmente en la región en torno a la capital, donde residen unos 26 millones y donde se están concentrando más del 90% de nuevos casos diarios, informó la agencia de noticias EFE.

En el último mes se detectaron dos nuevos focos de contagio en la región capital, donde vive más de la mitad de la población nacional, ubicados en una zona de clubes nocturnos y en una fábrica, que reavivaron la preocupación por una una eventual nueva expansión del virus.

Por este motivo, el gobierno estableció cupos máximos de alumnos por aula (un tercio en la primaria y secundaria, y dos tercios en el bachillerato), que podrán asistir a clases usando mascarilla en todo momento y con horarios que mezclan cada día clases presenciales y online.

También se escalonó el horario del almuerzo, y se estableció que todos los alumnos deben comer con suficiente distancia entre ellos y mirando en la misma dirección para evitar el contagio a través de gotas de saliva.