Con la reapertura de liberías, papelerías y negocios dedicados a recién nacidos, Italia empieza hoy una nueva etapa de la cuarentena por coronavirus que se extenderá hasta el 3 de mayo, mientras que el gobierno comenzó la planificación de las medidas para preparar la temporada de verano.

A la espera de iniciar la denominada "fase de convivencia", que comenzará una vez que se estabilice la baja de contagios y víctimas que comenzó días atrás, Italia reabre este martes algunas actividades tras más de un mes de cierre casi total.



Según el decreto del primer ministro Giuseppe Conte, las librerías, papelerías y negocios de ropa para recién nacidos se suman desde hoy a supermercados, farmacias y kioscos de diarios dentro del elenco de actividades que tienen permitida la apertura, aunque se mantienen las restricciones para optimizar el distanciamiento social.

En esa dirección, Mario Velderme, vecino del barrio céntrico de Borgo, señaló a  la agencia de noticias Télam que es "necesaria" la lenta flexibilización que permita la compra de libros, mientras se dirigía a la librería Feltrinelli de la avenida Vittorio Emmanuele.

Además de la reapertura de los rubros mencionados, el gobierno de Conte dispuso una serie de medidas para las actividades que ya contaban con permiso para operar, que incluye la recomendación de extender los horarios y establecer puertas separadas para ingresos y salidas, además de ordenar que para negocios de menos de cuarenta metros cuadrados solo podrá entrar una persona a la vez.

En el supermercado Carrefour de Via delle Fornaci 136, a metros del Vaticano, Renata Alesse, de 85 años, se lamenta que la región de Lazio no avalara la nueva disposición nacional que da a los mayores de 60 años la prioridad para comprar entre las 7.30 y las 8.30 de la mañana, para evitarse el contacto con el resto de las personas durante el día, una decisión que es potestad de cada gobierno local.

En ese mismo plano, mientras las calles de Roma amanecieron con más gente en las filas de los supermercados luego de dos días de cierre por la Pascua y la tradicional Pasquetta italiana, las regiones norteña de Lombardía, Piamonte y Trentino Alto-Adige anunciaron que ya no se sumarán a la flexibilización del gobierno y mantendrán cerradas las librerías y papelerías.

Al mismo tiempo, el gobierno prepara ya una segunda flexibilización para dar comienzo a partir del 4 de mayo a la denominada "fase de convivencia" con el virus.



Esa etapa se extendería hasta la aparición de una vacuna y podría incluir una readaptación de las playas para permitir que los italianos vayan al mar durante el verano pero respetando los distanciamientos.

Luego de que la viceministra de Cultura y Turismo, Lorenza Bonaccorsi, aseguró en las últimas horas que en el verano "se podrá ir a la playa", el diario Corriere Della Sera reveló hoy que entre las medidas estudiadas figuran la de exigir una distancia mínima de dos metros entre las reposeras y obligar a los balnearios a adaptarse a las mismas restricciones que tienen los negocios de las ciudades en cuanto a capacidades máximas e higiene.

En ese marco, y ante lo que el diario Libero considera una hipótesis de cierre de fronteras para el turismo extranjero hasta el 31 de marzo de 2021, La Stampa señala que en los despachos oficiales se estudia implementar un "bonus turismo" para promover que los italianos veraneen dentro del país.