Diputados de la mayoría opositora del Parlamento de Venezuela sesionaron ayer en un anfiteatro en las afueras de Caracas, después de denunciar supuestos ataques con armas de fuego cuando intentaban llegar en automóviles al Palacio Legislativo, incidentes en los que no se registraron heridos.

"Hay un disparo en la ventana del conductor de mi vehículo", dijo a la prensa antes de la sesión Juan Guaidó, jefe parlamentario autoproclamado presidente encargado de Venezuela. "Es un atentado de la dictadura", expresó. "Quedó claramente develada la dictadura", dijo el dirigente opositor, quien había convocado a una sesión en el Parlamento para ayer. "La Fuerza Armada fue claramente cómplice de la agresión a diputados", dijo Guaidó a periodistas después del ataque. Y agregó que "(en el gobierno) están usando paramilitarmente grupos civiles armados por la dictadura para atentar violentamente contra el Palacio Federal Legislativo".

"No solo tomaron militarmente el Palacio Federal Legislativo, sino que hicieron una emboscada a los diputados, a la prensa libre, a los maestros. Los emboscaron brutalmente y les lanzaron objetos contundentes, les dispararon; todo esto lo presenció y registró la prensa libre", concluyó el diputado.

Diputados opositores denunciaron que grupos civiles afines al chavismo, llamados "colectivos", dispararon contra ellos cuando se dirigían en una caravana de vehículos hacia la sede de la unicameral Asamblea Nacional, cercada por cientos de militares y policías.

"Fuimos agredidos con piedras y palos y luego dispararon", declaró la legisladora Delsa Solórzano, que integraba una comisión para comprobar lo que Guaidó y sus aliados calificaron como un "secuestro" del hemiciclo. Según Solórzano, "se trató de un atentado contra nuestra vida porque no estaban al tanto que el vehículo era blindado" aseguró a través de su perfil oficial en la red social Twitter.