Tras un período en que el coronavirus puso a prueba el sistema sanitario francés, médicos y enfermeros de ese país realizaron una protesta a nivel nacional organizada por los sindicatos del sector, que culminó en choques con la policía en París y otras ciudades.

Los trabajadores sanitarios franceses protestaron por la situación que atraviesan sus hospitales y por las condiciones en las que tienen que atender a los pacientes.

Calificados como "héroes de batas blancas" por el presidente francés, Emmanuel Macron, al inicio de la epidemia de COVID-19, el personal de salud reclama ahora "recursos humanos y presupuestarios reales para la salud pública", advirtió la Confederación General del Trabajo (CGT) en un comunicado.

Para las sindicatos convocantes el diagnóstico sobre la situación de los hospitales es claro "falta de personal, de reconocimiento de diplomas y calificaciones, y (detener) el cierre de camas", dijo el secretario general de CGT, Philippe Martinez.

Los trabajadores exigen un "plan de reclutamiento", una "revalorización general de los salarios" y "poner fin al cierre de establecimientos, servicios y camas", para los ciudadanos "ya no es el momento de aplaudir a los cuidadores sino de apoyar nuestras demandas", expresó el Colectivo Interhospitalario, que encabeza las protestas en defensa del sistema de salud desde hace un año.

El primer ministro del país galo, Édouard Philippe, había anunciado en mayo que el Gobierno realizaría una consulta pública para reformar el sistema sanitario tras las protestas, la última de una temporada de considerable movimiento social en Francia.