Los dichos de Alberto Fernández sobre los mexicanos y brasileños tuvieron una repercusión inmediata en medios nacionales y en los medios de esos países. Uno de los primeros en criticar las palabras del Presidente argentino fue Eduardo Bolsonaro, el hijo del jefe de Estado brasileño, que trató de "racista" a Fernández y apuntó contra su gestión: "El barco que se hunde es el de Argentina".

En un tweet, el actual diputado brasileño preguntó: "¿No dirán que fue racista contra los pueblos indígenas y africanos que formaron Brasil?". Y luego agregó: "Sin embargo, afirmo: el barco que se hunde es el de Argentina".

Luego, Bolsonaro llamó a entender "cómo llegó Argentina a esta situación social y económica" mediante un documental de la productora Brasil Paralelo titulado "La caída de Argentina". Esta compañía suele hacer documentales revisionistas en los que promueve una narrativa conservadora de la historia nacional.

De hecho, el documental que promueve Bolsonaro se pregunta si "Argentina es la nueva Venezuela" y pretende explicar "lo que los medios tradicionales no cuentan" sobre cómo el país se alejó de su "época de gloria" para pasar a ser "una fábrica de pobres".

Una productora polémica

Brasil Paralelo se encontró envuelta en polémicas en el pasado, después de que estrenara la serie de cuño tradicionalista " Brasil: la última cruzada", en la que pretende "ayudar a devolver la historia que les fue negada" y defiende, entre otros principios políticos, la antigua monarquía brasileña destituida por la I República de Brasil en 1889.

En el primer capítulo de la tira aparecía Olavo de Carvalho, escritor conservador que participó activamente en la campaña de Jair Bolsonaro y que influye hasta el día de hoy en muchas de las direcciones tomadas por el actual Gobierno brasileño. 

"Esta emisión es un verdadero descalabro porque Olavo de Carvalho no tiene ningún respaldo científico para sus tesis extravagantes. El revisionismo histórico que él pregona no tienen apoyo de la academia y la exhibición de este contenido en un canal educativo acaba siendo nociva", criticó Carol Barreto, directora del sindicato de periodistas de Río de Janeiro.