El coronavirus golpea duramente la economía del Reino Unido y el primer ministro Boris Johnson decidió que el Estado se haga cargo de una parte de los salarios de los trabajadores durante seis meses para aliviar el impacto de las nuevas restricciones por los rebrotes.

En una declaración en la Cámara de los Comunes, el ministro de Economía, Rishi Sunak señaló al respecto que el plan empezará a implementarse a partir del 1 de noviembre y tiene como objetivo pagar parte del sueldo de los empleados que trabajen hasta una tercera parte de sus horas laborales normales.

El ministro explicó que la medida sustituirá a la aplicada en marzo, conocido como Plan de Retención de Empleo por el Coronavirus, por el que el Gobierno abona el 80% de los salarios -hasta un máximo de 2.500 libras (2.700 euros) mensuales- de las personas que no podían trabajar por el confinamiento.

Sunak, citado por la agencia de noticias EFE, puntualizó que la nueva medida está destinada a proteger empleos "viables" en lugar de seguir financiando aquellos que únicamente se mantenían gracias a la ayuda del mencionado 80% facilitado por el Estado.

Además, anunció que el recorte del Impuesto al Valor Agregado (VAT) del 20% al 15% para el turismo y el sector de la hostelería se extenderá hasta el próximo 31 de marzo, mientras que las empresas que recibieron préstamos estatales durante la crisis tendrán más tiempo para pagarlos.

"El nuevo brote del virus y las medidas que necesitamos tomar para contenerlo suponen una amenaza para nuestra frágil recuperación económica", alertó el funcionario, que admitió que el Gobierno no podrá salvar todos los negocios ni todos los empleos.

Sunak consideró además que el país tiene que aprender a vivir con el coronavirus y "sin miedo".

El anterior plan permitió pagar gran parte de los salarios de diez millones de personas que no pudieron trabajar por el confinamiento y ayudó a 1,2 millones de empleadores.

Esta semana, el Gobierno anunció nuevas medidas restrictivas, como el cierre de bares y restaurantes a partir de las diez de la noche, por el rápido avance de la enfermedad en todo el Reino Unido.