Este lunes, la  Organización Mundial de la Salud ( OMS) advirtió que el fin de la pandemia del coronavirus (Covid-19) “ni siquiera está cerca” porque la enfermedad está resurgiendo en algunos países y están acelerándose las infecciones en casi todo el mundo, pese a que en muchos se controló la propagación de la enfermedad.

“El virus tiene todavía mucho espacio para moverse, todos queremos que esto termine, todos queremos volver a la normalidad, pero la realidad es que esto ni siquiera está cerca de terminar”, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhamon Ghebreyesus, en conferencia de prensa.

“Hace seis meses ninguno de nosotros podía imaginarse cómo este virus empujaría al mundo y nuestras vidas hacia el período de confusión que vivimos”, agregó.

El jefe del programa de emergencias de la OMS, Mike Ryan, ha señalado que se han hecho enormes progresos para encontrar una vacuna segura y efectiva para prevenir la infección, pero que aún no hay garantía de que el esfuerzo tenga éxito.

Por primera vez, el contador de casos de la organización alcanzó los 10 millones, aunque este domingo la universidad Josh Hopkins ya había dado ese número, ya que las cifras que brinda la OMS son más conservadoras. De esos 10 millones, un millón fue detectado sólo en los últimos cinco días, lo que demuestra que la curva de contagios sigue ascendiendo, especialmente en Estados Unidos, Brasil e India, tres de los cuatro países con mayor número de infectados.

La OMS reportó en su balance diario 10,02 millones de casos confirmados de coronavirus y casi 500.000 muertes por la enfermedad en todo el mundo, y la base de datos en línea de la universidad estadounidense Johns Hopkins computaba esta tarde casi 10,20 millones de contagios y 503.000 fallecimientos.

Japón y Portugal muestran la segunda ola de casos

Al margen de los países más castigados, Japón y Portugal fueron este lunes  dos ejemplos de aquellos donde la enfermedad parecía quedar atrás y sin embargo hubo rebrotes en los últimos días, aunque en ambos casos sus autoridades negaron que se trate de una segunda ola de contagios.

Tokio, la región más afectada de Japón -y donde el domingo próximo se celebrarán elecciones regionales-, registró este fin de semana la cantidad más alta de nuevos casos desde el levantamiento del estado de emergencia, hace un mes, que autoridades sanitarias atribuyeron a un brote registrado en locales nocturnos.

En Portugal, en tanto, el número de enfermos de Covid-19 ingresados en hospitales fue este lunesel más alto desde el 7 de mayo pasado pero el Ministerio de Salud aseguró que “no hay sobrecarga” del sistema hospitalario, mientras en Lisboa y sus alrededores se reimplantó el confinamiento de las personas ante el aumento de los contagios registrado en los últimos días.

El coronavirus en América

En Estados Unidos, donde la campaña para las elecciones presidenciales de noviembre ya impacta de lleno en las decisiones y las opiniones relacionadas con el combate a la pandemia, el vicepresidente Mike Pence dijo que el aumento de los contagios se debe a “una combinación entre el incremento de los test y el hecho de que muchos jóvenes se han estado reuniendo sin respetar las medidas de seguridad establecidas”.

A la vez, el gobernador del estado Nueva Jersey -uno de los primeros epicentros del brote en el país-, Phil Murphy, dio marcha atrás y no permitió la anunciada reapertura de restaurantes y bares después de haber visto “brotes en otros estados provocados, en parte, por la vuelta de clientes a establecimientos gastronómicos, donde están sentados y sin tapabocas por períodos importantes de tiempo”, según explicó.

En Brasil, la capital, Brasilia, declaró el estado de calamidad pública debido a la evolución de la curva de contagios tras haber reanudado parte de la actividad económica en mayo, en contraste con la salida gradual de la cuarentena que siguen llevando adelante San Pablo y Río de Janeiro, los dos estados con mayor cantidad de casos y de muertes en el país.

Brasil es de los países con números más alarmantes

El país sudamericano sufrio la destrucción de 1,14 millones de empleos formales en lo que va del año y sólo en mayo 19 millones de personas perdieron temporariamente el trabajo, según datos oficiales divulgados este lunes, y la expectativa de consumo cayó 14% de mayo a junio, según una encuesta privada.

La preocupación dual ante la propagación del coronavirus y el derrumbe económico provocado por la pandemia, mientras rigen cuarentenas, motivo de las marchas y contramarchas adoptadas en tantos países y ciudades, tuvo este lunes otros claros casos en Colombia y Ecuador, dos de los países más afectados en América latina.

En Colombia -en cuarentena desde el 25 de marzo y hasta el 15 de julio, varias flexibilizaciones mediante-, el presidente Iván Duque afirmó que “no es una opción viable” volver al confinamiento más estricto que este domingo le pidiera la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, alarmada por el aumento de los contagios en la capital.

“Debemos entender que no es una opción viable para la sostenibilidad de nuestras sociedades sencillamente decir ‘vamos a encerrarnos hasta que aparezca una vacuna’; tenemos que aprender a convivir con este virus y tenemos que ganarle”, dijo Duque en su programa diario de televisión.

En Ecuador, el alcalde de Quito, Jorge Yunda, informó que sólo obtuvo del gobierno central el compromiso de “aplicar un aumento de controles en el centro histórico” de la capital, después de haber pedido sin éxito conservar e incluso extender las restricciones porque “los servicios sanitarios ya no dan más”.

En cambio, en Chile -otro de los países más afectados en la región y con preocupantes indicadores en las últimas semanas-, el ministro de Salud, Enrique Paris, afirmó que comenzó a registrarse una “incipiente mejoría”, aunque llamó a no bajar los brazos y “seguir combatiendo el virus con mucha fuerza”.

La OMS investigará el origen del virus

La organización enviará un equipo a China la semana próxima, anunció su director este lunes. La entidad llevaba presionando al país asiático desde principios de mayo para que invitara a sus expertos a investigar el origen animal del nuevo coronavirus.

"Conocer el origen del virus es muy muy importante", dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus en una conferencia de prensa. "Podemos combatir mejor el virus si conocemos todo acerca de él, incluido su origen", agregó, antes de anunciar que "enviaremos un equipo la próxima semana a China para preparar lo que esperamos que nos lleve a entender cómo empezó el virus".

Los científicos consideran que el coronavirus está en China desde el año pasado

Tedros no especificó la composición del equipo ni en qué consistirá la misión. "Ya hemos aprendido mucho sobre este virus, pero todavía hay mucho que no sabemos, y todavía hay herramientas que necesitamos", declaró el presidente de la OMS.

Los científicos creen que el coronavirus pasó de un animal al hombre, y surgió en China a finales del pasado año, posiblemente en el mercado de la ciudad de Wuhan, que vendía animales silvestres como comida.