El presidente de Irán, Hasan Rohani, anunció que su país reanudará el enriquecimiento de uranio en la planta de Fordo con la inyección de gas en 1.044 centrifugadoras, en el cuarto paso de reducción gradual de los compromisos alcanzados en el acuerdo nuclear de 2015, que Estados Unidos abandonó en mayo del año pasado.

La suspensión de todo enriquecimiento en esta planta ubicada en las montañas cerca de la ciudad sagrada chiíta de Qom fue una de las restricciones a sus actividades nucleares que Irán aceptó a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales.

Sin embargo, el abandono del acuerdo por parte de Washington, seguido de su reimposición de sanciones paralizantes, llevó a Teherán a comenzar una suspensión gradual de esos compromisos. Rohani recordó que, según los términos del acuerdo, Irán había retenido más de 1.000 centrifugadoras en la planta que habían estado funcionando vacías desde que el pacto entró en vigencia.

"En Fordo tenemos 1.044 centrifugadoras y con el JCPOA (siglas en inglés de acuerdo nuclear) habíamos quedado en que esas centrifugadoras funcionaran pero sin inyectarles gas; sin embargo daremos ese paso a partir de mañana", dijo Rohaní en declaraciones televisadas, en las que admitió que la decisión es "reversible".

Rohaní subrayó no obstante que seguirá negociando con el resto de firmantes del acuerdo ( Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania) y que toda su actividad "estará bajo la supervisión del OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica)".

Washington se retiró de modo unilateral en mayo de 2018 del pacto y volvió a imponer sanciones a Irán, incluidas a su sector petrolero.