Unos 155 millones de personas en el mundo sufrieron de inseguridad alimentaria en 2020, un 15% más que en 2019, revela un informe de la ONU.

Un informe anual publicado por la Red Global contra la Crisis Alimentarias (GNAFC, por sus siglas en inglés) reveló que los conflictos armados, la pandemia del nuevo coronavirus y las difíciles condiciones climáticas, empujaron a 20 millones de personas más a una inseguridad alimentaria aguda en 2020.

De hecho, el número de personas que necesitaron asistencia urgente para salvar sus vidas alcanzó un máximo de cinco años en 2020, de 155 millones de personas en 55 países y territorios, casi un 15% más que un año atrás.

África, con 97,9 millones de residentes en esta situación, persiste como el continente más afectado, por delante de la región de Asia Occidental (29,4 millones), el sur de Asia (15,6 millones), América Central y el Caribe (11,8 millones) y Europa del este (600 000).

Dominique Burgeon, director de la Oficina de Emergencias y Resiliencia de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), dijo que unas 133.000 personas se encontraban en situación de hambruna en Burkina Faso, Sudán del Sur y Yemen.