EL ELEGIDO

Rafael Grossi, el nuevo "Messi" de la diplomacia

El presidente Javier Milei lo propuso para el cargo de Secretario General de la ONU. “Llegué hasta acá por el mérito, no por amistades o por roscas o por oportunismos, sino por demostrar el esfuerzo, el trabajo, la dedicación, el estudio que son necesarios", remarcó en un discurso.

Fútbol y diplomacia están en el ADN de Rafael Grossi, el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Es candidato a Secretario General de las Naciones Unidas y jugó a estadio lleno. Futbolero de ley, fanático de Estudiantes de La Plata, durante su presentación en el salón El Central de La Rural, encuentro organizado por el CARI (Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales), reiteró varias de las definiciones que le había adelantado a Crónica en un reportaje exclusivo.

Diplomáticos, funcionarios del gobierno, políticos, amigos y familiares le dieron su apoyo. En junio de 2026 comenzará la etapa de las votaciones de los candidatos y se extendería hasta octubre. El nuevo secretario general elegido asumirá el 1 de enero de 2027.

El presidente del CARI, Francisco de Santibáñez, fue el anfitrión. Además de recibir a los invitados, fue quien dio la bienvenida.

El ministro de relaciones exteriores Pablo Quirno ratificó la candidatura y en un emotivo discurso destacó: "El presidente Javier Millei ha expresado su pleno respaldo al embajador Grossi. La presentación de esta candidatura no debe entenderse como un ejercicio de oportunidad, sino como una contribución concreta de la Argentina al debate sobre el futuro del multilateralismo. En 2026 los argentinos vamos a tener el privilegio de disputar otro mundial, además del de fútbol. El futbolístico nos convoca desde la pasión, con talento, experiencia y una autoridad forjada en el mérito y el esfuerzo. El otro, menos visible seguramente, aunque igualmente trascendente, es el de contribuir a que las Naciones Unidas recuperen eficacia y propósito".

Luego, como si estuviera en una cancha, Quirno pidió una arenga mayor con sus manos, cuál director de orquesta, y hubo una explosión de aplausos.

Rafael Grossi, elegido por Javier Milei para el cargo de Secretario General de la ONU.
Rafael Grossi, elegido por Javier Milei para el cargo de Secretario General de la ONU.
“Méritos propios”

A su turno, Rafael Grossi se levantó de la primera fila y agradeció en silencio mientras con su mirada y gesto risueño recibía más aplausos. En el escenario, comenzó a hablar sobre el atril y utilizó los dos micrófonos cuello de ganso. Los tocó un par de veces y luego pidió un micrófono de mano y empezó a caminar. Así, se sintió más cómodo. Y tuvo tiempo hasta para nombrar a su nieto Enzo, hincha de Huracán, que estaba haciendo ruido.

"Llegué hasta acá por el mérito, no por amistades o por roscas o por oportunismos, sino por demostrar el esfuerzo, el trabajo, la dedicación, el estudio que son necesarios para llegar a donde estoy y para que la suerte me encuentre bien preparado. Los signos de estos tiempos son signos de conflicto. La guerra ha vuelto a Europa. (...) Ya que el canciller utilizó la analogía futbolística, que es una tentación irresistible para todos, especialmente para los de Estudiantes de La Plata, que andamos bastante bien, pido que Hay que parar la pelota y tratar de establecer un cierto orden internacional".

Quiere que la ONU no pierda su protagonismo ante el G7, el G20, los BRICS o el Grupo de Shanghai, recordó lo que le dijo el Papa Francisco ("Hay una casa común, y esa casa común son las Naciones Unidas"). También puso de relieve cómo intervino en la guerra de Ucrania y Rusia ("Hemos logrado por dos veces ceses del fuego") y cómo se logró mantener "la interlocución" con la República Islámica de Irán ("Aunque nos amenace de muerte").

Grossi fue contundente: “No importa, hay que seguir siempre adelante. La diplomacia es eso, es abrir puertas, es pensar que siempre es posible encontrar soluciones. Y esa es la visión que tenemos que tener. Implica decir que las Naciones Unidas tienen que recordar para qué fueron creadas. Por eso, necesitamos un secretario general que se ponga las botas y vaya donde existe el problema”. En el cierre, otra vez apeló a la referencia "futbolera": "En 2026 vamos a jugar dos mundiales, y yo creo que vamos a ganar los dos".

Rafael Grossi, en el encuentro organizado por el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales).
Rafael Grossi, en el encuentro organizado por el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales).
Loco por Estudiantes

Luego de la presentación, saludó uno a uno de los invitados, acompañado de sus hijos Agustina (radicada en Roma), Emilia y Benjamín. Entre los invitados, se destacó el ex dirigente de Estudiantes, Luis Alvarez Gelvez. Se había comprometido a estar en La Rural y lo sorprendió: "Le llevé una bandera que es una réplica de la que hicimos de la fundacional en ocasión de publicarse el libro con los 110 años de historia del club. Es la copia exacta con el escudo de los 110 años agregado. En 2019, después que Grossi asumió en la OIEA fue al Estadio Uno en La Plata y le entregamos también ese libro. Hoy es nuestro embajador en el mundo", le dijo a Crónica.

Grossi conoce desde las formaciones de los equipos a los partidos célebres. Y sabe lo que es gritar un gol en la popular. Tiene ocho hijos ( siete mujeres y un varón; Emilia y Benjamín los más fanáticos de Estudiantes), y un nieto.

Con su lenguaje diplomático y "futbolero", le había confesado a Crónica: "Yo soy porteño, pero soy medio platense de adopción porque mamá (Alicia Sagardía, escultora) era de La Plata. En mi infancia pasaba muchos fines de semana allá, tenía primos, y además por mi generación, yo viví todo aquel Estudiantes campeón. Iba a la cancha desde chiquito con mi hermano Marco. Me acuerdo de memoria el equipo campeón Metropolitano del año 67: Poletti, Aguirre Suárez, Madero, Manera, Pachamé, Malbernat, Ribaudo, Bilardo, Conigliaro, Flores, Echecopar y Verón. Y seguí mucho al Estudiantes del 82, 83, 84. ¡Y el campeonato del 2006 contra Boca y con la ‘Brujita’ Verón! Vengo de una familia mixta: boquense y de Estudiantes. Papá (Héctor, periodista) era de Boca, aunque no le llamaba tanto la atención al fútbol; mamá, sí. ¡Era pincharrata! Mi hermano Marco y yo nos hicimos muy hinchas. Mi hermana Valeria siguió a papá y es de Boca. ¡Todos contentos!".

Grossi vivió la definición contra Racing en Austria. "Ví la final con mi hijo Benjamín. Estábamos ahí en el silencio de la noche vienesa, gritando como locos por Estudiantes. El momento del penal fue tremendo. Fue una emoción muy grande. La final contra Platense la viví en Buenos Aires. No pude ir a la cancha. La vi con mi hermano Marco. Nos dijimos: ‘¡Hace 45 años que lo vemos campeón!’".

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