El fundador de tesla y líder de SpaceX, Elon Musk, dijo que la administración del presidente estadounidense Joe Biden "no es la más amigable", en la última de una serie de críticas que el magnate hizo del mandatario después de que no hiciera comentarios sobre el último lanzamiento de la empresa espacial y lo dejara fuera de una cena con las automotrices más importantes del país

La principal diferencia de Musk con el Gobierno demócrata pasa por los sindicatos, históricamente rechazados por Tesla y SpaceX. La administración de Biden es una férrea defensora de las uniones sindicales de las que el multimillonario siempre se mostró en contra. De hecho, Musk dijo durante una entrevista que el actual Gobierno está "controlado por los sindicatos"

¿Qué pasó? El mes pasado, Biden decidió hacer una cena en la Casa Blanca junto a los ejecutivos de las automotrices nacionales con el objetivo de tratar los pasos a seguir y las nuevas metas para la producción de vehículos eléctricos en territorio estadounidense. Entre los invitados estaban  Ford, General Motors y Stellantis, pero no había un asiento para Tesla. Esto llamó la atención, dado que Tesla es el mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo.

La razón era clara: la fuerza laboral no está sindicalizada. Y no solo eso, sino que Musk trabaja activamente para eludir a los sindicatos de la misma manera que Amazon hizo y logró en el último tiempo. Es más: se descubrió que el fundador y CEO de SpaceX había violado la ley laboral en 2019 cuando hizo público su despido a los sindicatos. Y la frutilla del postre fue que entre los invitados a la Casa Blanca estaba la Unión de Trabajadores Automotrices.

"¡Necesita dejar de lloriquear y simplemente admitir que los trabajadores no deberían tener que salir de la democracia cuando entran en el trabajo! Los buenos líderes no le temen a los trabajadores inteligentes, ¡pero los abrazan!", tuiteó Cindy Estrada, una de las referentes del Sindicato de Trabajadores Automotrices.

Elon Musk ya se había peleado con Joe Biden

La pelea viene hace rato, y la tensión Musk-Biden está en pleno crecimiento. La semana pasada Musk tuiteó que Biden "todavía seguía durmiendo", después de que el Presidente no comentara sobre el último lanzamiento de SpaceX. Lo calificó de "Sleepy Joe", un chiste recurrente de Trump y sus seguidores, que describían al entonces candidato demócrata como viejo y lento. 

Sin embargo, tiempo atrás los demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos sugirieron que los vehículos eléctricos hechos en una fábrica sindical deberían tener un incentivo fiscal adicional de 4.500 dólares. Indirectamente,  eso hacía que los fabricantes de autos eléctricos como Toyota, Honda y, oh sorpresa, Tesla, serían penalizados simplemente por no tener sindicatos. “Esto está hecho por lobbystas de Ford/ UAW, mientras fabrican su automóvil eléctrico en México. No es obvio cómo esto sirve a los contribuyentes estadounidenses”, escribió Musk en esa ocasión. 

En Tesla no hay lugar para los sindicatos

En febrero, Elon Musk se entusiasmó con la idea de un impuesto a las emisiones de carbono, y se lo planteó a la administración de Biden para llevarlo a cabo. "Pan comido", pensó, sobre todo porque una de las banderas de campaña de los demócratas fue las soluciones sostenibles. La respuesta fue muy diferente a la esperada: "es demasiado difícil políticamente".

La tensión entre Biden y Musk tiene como perdedor a Estados Unidos, que se vería muy beneficiado con el crecimiento de una de las empresas más rentables del mundo. Y quizás lo que más decepciona a los norteamericanos es que no siempre fue así: “Estoy muy emocionado de que la nueva administración se centre en el clima. Creo que esto es genial. Me siento muy optimista sobre el futuro de la energía sostenible con la nueva administración. No es que debamos ser complacientes ni nada por el estilo, pero el viento está a nuestras espaldas para resolver la crisis climática con la nueva administración”, había dicho Musk cuando Biden ganó. El viento, finalmente, se llevó las palabras y no los problemas.