Los multimillonarios continúan la carrera del turismo espacial. Luego de los viajes al espacio de Jeff Bezos y Richard Branson, el fundador de Tesla, Elon Musk, no quiere quedarse atrás y planea realizar un vuelo orbital en los próximos meses. En esa línea, SpaceX, la empresa aeroespacial del magnate, trasladó este miércoles su nuevo cohete a su lugar de lanzamiento, en la base de Boca Chica en Texas. 

Se trata del primer propulsor "Super Heavy" de la compañía, denominado Booster 4, que cuenta con 70 metros de altura. La nave será sometida a pruebas de presurización y de motor. En el caso de que esas pruebas tengan resultados positivos, el cohete estará listo para un intento de lanzamiento orbital. 

Super Heavy es la primera etapa de Starship, un sistema de transporte reutilizable que permitirá transportar personas y carga al espacio. Algunos de los destinos planificados por el magnate son la Luna y Marte, entre otros destinos.

Musk compartió en su cuenta oficial de Twitter imágenes del nuevo gran cohete.

 

En tanto, la empresa aeroespacial dio a conocer el martes por la noche las primeras imágenes de la nave Super Heavy. "Se han instalado 29 motores Raptor y 4 aletas de rejilla en Super Heavy antes del primer vuelo orbital", detalló la compañía. 

Motores Raptor de la nueva nave de Elon Musk para viajar al espacio

Los 29 motores Raptor hacen que esta nave sea una de las más potentes de la historia. En 2018, SpaceX lanzó un Tesla al espacio a bordo del Falcon Heavy, un hito dentro de la compañía. Sin embargo, el Super Heavy es cinco veces más fuerte que ese cohete, según recoge el medio Xataka

Meses atras, la empresa aeroespacial consiguió un aterrizaje exitoso del primer cohete prototipo "SN15" de Starship: "Bienvenidos al futuro", aseguró el magnate en sus redes sociales. La nave podría permitir al ser humano volver a la superficie lunar en 2024.

Los planes de SpaceX y la NASA

Una versión modificada de la Starship, conocida como Starship HLS, fue  seleccionada para llevar a los astronautas a la Luna por parte de la NASA en el proyecto Artemisa, programado para 2024. Sin embargo, por el momento, la colaboración entre la compañía de Musk y la agencia aeroespacial norteamericana se encuentra en un impasse.

Luego de la licitación de la NASA en donde SpaceX resultó ser la elegida para el proyecto, una de las competidoras en el proyecto, Blue Origin, la empresa espacial de Jeff Bezos, alegó que la adjudicación fue "deficiente, de alto riesgo” y “elimina las oportunidades de competencia”.

Corresponderá ahora a la Oficina de Auditoría de Estados Unidos (GAO) de tomar una decisión definitiva sobre los reclamos. Mientras tanto, el dialogo entre la agencia espacial de Estados Unidos y la empresa de Musk quedó trunco. 

Ante esta situación, el fundador de Amazon, Jeff Bezos buscó competir con Musk y le ofreció a la NASA una suma de 2.000 millones de dólares si se le permite a su empresa construir una sonda lunar.

En una carta abierta al administrador de la NASA, Bill Nelson, Bezos dijo que su oferta "salvaría el déficit de fondos" que llevó a la agencia espacial estadounidense a elegir solo un contratista, en lugar de dos, que luego competirían entre sí, informó la agencia de noticias AFP.