Como parte de la flexibilización de las restricciones por la pandemia del coronavirus (Covid-19), el intendente de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, anunció el retorno del fútbol. Los partidos serán sin público, pero Crivella anticipó que el presidente Jair Bolsonaro quiere asistir este jueves al al choque entre Bangú y Flamengo por el Brasileirao, el campeonato carioca. 

"El presidente Bolsonaro me dijo que viene, entonces no estará totalmente vacío el estadio Maracaná", celebró el alcalde carioca Crivella, un pastor evangelista del partido Republicanos aliado del mandatario y su familia, al anunciar la vuelta del fútbol local.

El partido con el que se retomará el campeonato carioca se jugará en el estadio Maracaná, que cumple 70 años de su construcción y en cuyas instalaciones secundarias funciona un hospital de campaña para víctimas de coronavirus, que fue levantado en el peor momento de la pandemia debido al colapso del sistema sanitario. Crivella minimizó el hecho de que se juegue un partido de fútbol justo al lado.

"No hay problema con eso, el partido lo juegan los jugadores, entran por un portón por el que no ven el hospital. La prensa tendrá restricciones, con normas sanitarias", explicó en una conferencia de prensa.

Los hospitales del estado de Río de Janeiro, que llegaron a tener una ocupación del 100% en las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) en mayo, tienen ahora una ocupación del 64%, mientras que en las salas de salud barriales, es del 57%.

Río de Janeiro es el segundo estado con más muertes en Brasil, con 7.729 fallecidos y más de 80.000 casos. En total y según el último balance oficial, el país entero se encuentra cerca de los 900.000 contagios y de las 44.000 muertes.

La ciudad autorizó los deportes acuáticos pero prohíbe a las personas permanecer en las playas, además de la apertura por cuatro horas del comercio en tiendas, vendedores ambulantes y shoppings.

Este martes, Brasil superó los 45.000 muertos y los 923.000 casos confirmados de coronavirus, las últimas cifras oficiales que confirmaron que la curva de la pandemia sigue en ascenso con 1.282 fallecidos y casi 35.000 infectados nuevos en las últimas 24 horas.

Pese a esto, Bolsonaro sigue presionando por una mayor reapertura del país y muchos alcaldes y gobernadores están cumpliendo.

La vuelta del fútbol

El intendente dijo que Flamengo y Vasco da Gama y la mayoría de los clubes del estado, con la excepción de Botafogo y Fluminense que se negaron, están a favor de volver a jugar el campeonato estadual carioca sin público.

"Ahora Flamengo y Vasco pueden volver, están autorizados. Los equipos que quieran jugar pueden jugar, los que no quieran pasan a jugar en julio", dijo Crivella, ex yerno del poderoso bolsonarista Edir Macedo, fundador de la Iglesia Universal del Reino de Dios y dueño de la cadena de TV Record, la segunda del país.

La Federación de Fútbol de Río de Janeiro aún no determinó el horario del partido Bangú-Flamengo del que habló el alcalde Crivella.

Al menos 16 jugadores de Vasco da Gama dieron positivo hace una semana de Covid-19.

Bolsonaro y el Flamengo

El presidente brasileño, pese a reconocerse hincha del Palmeiras, tiene una buena relación con el Mengao, uno de los clubes más populares de Brasil y con un pasado reciente exitoso. Antes de jugar la final de la Copa Libertadores 2019 contra River Plate, Bolsonaro había aprovechado una ceremonia de la Brigada de Infantería Paracaidista del Ejército de Brasil para pedir a sus compatriotas apoyar al equipo.

“Respetuosamente, como el fútbol es parte de la cultura y el alma del pueblo brasileño, hoy todos somos Flamengo”, dijo a la prensa el mandatario reconocido como aficionado del club paulista Palmeiras. Luego, tras la consagración del Flamengo, expresó sus felicitaciones en Twitter.

El mandatario brasileño se vio envuelto en una polémica tr as reunirse con los presidentes del Flamengo y del Vasco da Gama un mes atrás, en un martes en el que se registraron 1179 muertos por coronavirus y 17408 contagios en aquel país.
 
En las fotos que compartió Flavio Bolsonaro, hijo del Presidente, y también Márcio Tannure, jefe del departamento médico del Flamengo, se puede ver que estaban uno al lado del otro y sin utilizar ningún tipo de protección.
El presidente reunido con los líderes del Flamengo y Vasco Da Gama