Rusia creo una gran una red online nacional que le permite ofrecer servicios propios e independientes de la Internet global en caso de que los países occidentales decidan bloquearle el acceso, confirmaron especialistas respecto de las declaraciones de un encumbrado asesor del presidente Vladimir Putín.

"Puedes presionar un botón y convertir un país en un paria, pero técnicamente estamos listos para cualquier acción”, comentó German Klimenko, propietario del sitio Mediametrics.ru que mide el tráfico de las noticias en la red y es asesor del líder ruso desde enero de 2016.

La posibilidad de una desconexión forzada de Internet ya fue utilizada como técnica bélica en reiteradas ocasiones por ejemplo en Siria y, según afirmaron expertos, no es imposible que ese escenario se pueda repetir. 

"En general se maneja la idea de que Internet es una red interconectada por varios puntos y si se corta uno la red sigue andando. Pero en realidad la conexión de los países con el mundo es a través de algunos cables de fibra óptica que si se cortan, dejan sin servicio a todo el territorio”, señaló el doctor en informática Alf redo Ortega. 

La exposición de la idea del corte externo de la red abonada por Klimenko también le sirvió al emisario de Putin para afirmar que el país se encuentra preparado para esa contingencia: “Con las tecnologías actuales no hay ninguna contraindicación para que vivamos bien y normal, incluso si nos declaran la guerra”.

En ese sentido, el desarrollador y experto en seguridad informática Alexis Sarghel dijo que Rusia “está mejor preparada que el resto” para afrontar un contexto bélico que incluya una desconexión de Internet.

"Además de no haber desactivado nunca su sistema analógico de teletipos y telégrafos de la guerra fría, Rusia está desplegando desde hace años una red de fibra óptica dentro del territorio que le permitirá hacer funcionar servicios que hoy circulan por Internet sin estar conectados a ella”, apuntó Sarghel.

Además del tendido de esta red de fibras, Rusia vive un proceso de estimulación de servicios informáticos similar al chino, que fomenta la creación y uso de redes sociales y buscadores locales que alojan todos los datos en servidores nacionales en detrimento de los exteriores. 

Tanto Rusia como China tienen alternativas propias a Facebook, Twitter o al mismo Google, y todos sus plataformas nacionales seguirían funcionando normalmente si se interrumpiera la conexión con el exterior.

Pero además, ambas naciones han iniciado una agresiva política de radicación de datos en servidores locales que, de hecho, ya afectó a empresas como Apple o Facebook. 

Hace pocas semanas, Anmistía Internacional alertó que los usuarios de la nube de Apple en China podrían estar arriesgando la privacidad de sus datos desde que la empresa de Steve Jobs cedió a la presión de Beijing para alojar sus servidores en ese país.

En ese mismo sentido, el Servicio Federal de Supervisión de las Telecomunicaciones ruso (Roskomnadzor), amenazó con bloquear Facebook si no cumple con una ley de 2015 que exige que las empresas almacenen datos personales de sus ciudadanos en servidores locales.

Así, la contracara del sistema de subsistencia interna ante una posible desconexión puede ser leída como una forma de aumentar el control sobre los contenidos que visitan sus ciudadanos. 

Beijing además estableció hace 15 años un firewall llamado “Gran Muralla de fuego” que bloquea la mayoría de los sitios extranjeros: “Está bastante bien hecho, si vos te querés conectar a un sitio de afuera no se puede o es extremadamente difícil. Si China lo puede hacer que es un país con muchísimos habitantes, lo puede hacer Rusia”, comentó Ortega. 

Sin embargo, el bloqueo total de la conexión de un país con el exterior no es una decisión que pueda tomarse sin medir el impacto económico: “Hoy, el centro energético del mundo es Rusia que tienen negocios de gas con toda Europa. Bajándose de Internet afectas a todo ese sistema”, señaló Sarghel.