El "turismo del aborto" en Ucrania puede generalizarse luego de que uno de sus países vecinos, Polonia, endureciera sus leyes contra la interrupción del embarazo el mes pasado hasta casi la prohibición total.

La ley contra el aborto de Polonia, que data de 1993, es una de las más duras de toda Europa. Sin embargo, el 22 de octubre último, el Tribunal Constitucional polaco puso todavía más restricciones a la interrupción del embarazo al prohibirla también casos en que el feto tiene alguna enfermedad incurable o anormalidad, que era la causa del 98% de los abortos del país.

Ahora, el aborto solo es legal en Polonia si la mujer presenta riesgo de vida, si fue violada o si el bebé es producto de un incesto.

En cambio, en Ucrania es legal la interrupción voluntaria del embarazo entre las 12 y las 24 semanas de gestación. Además, su legislación permite que se preste este servicio a ciudadanos polacos. Mientras que los médicos no pueden sufrir represalias legales por inducir abortos de esas condiciones en Ucrania, pueden ir presos en Polonia si realizan interrupciones de embarazos de manera clandestina.

Por eso, la lógica indica que el "turismo del aborto" crecerá en Ucrania a partir de ahora, afirman los testimonios recogidos por el sistio ucraniano Focus. ¿Cuánto? No mucho, dicen los expertos, ya que numéricamente las operaciones totales realizadas en Polonia por fetos con enfermedades incurables o anormalidades no son demasiadas.

Al conocerse la nueva legislación polaca, algunos ucranianos protestaron frente a la embajada de Polonia en Kiev con consignas como "Los abortos legales salvan vidas". En cambio, grupos de ucranianos contra el aborto se movilizaron para festejar las nuevas medidas de su país vecino.

El "turismo del aborto" no es exclusivo de Ucrania. La organización holandesa Women on Waves trabaja desde hace 20 años en cruceros abortistas, aprovechando el vacío legal de las aguas internacionales. En 2015, intentaron enviar un drone con medicamentos para inducir la interrupción del embarazo desde Alemania hacia Polonia, pero el paquete fue confiscado por la policía polaca.

Aunque el aborto sea mucho más flexible en Ucrania, su práctica no deja de ser peligrosa para las mujeres polacas que se trasladan allí. La cuestión es que una vez que regresan a Polonia no se pueden hacer observar por los médicos, por lo que pueden sufrir graves consecuencias físicas en caso de alguna complicación, explicó a Focus el doctor ucraniano Igor Palyga,  Director de la Clínica de Reproducción Humana de Lviv "Alternativa".