El estado australiano de Victoria prohibió que las personas que deben aislarse por sus propios medios hagan ejercicios fuera de su casa y anunció multas más onerosas para aquellos infectados que sigan yendo a trabajar, en medio del mayor rebrote en el país desde el inicio de la pandemia.

El jefe de Gobierno de Victoria, el premier Daniel Andrews, dijo que más de 500 soldados adicionales y equipos médicos harán visitas aleatorias a domicilios en Melbourne y el resto del estado para asegurar que las personas que deben estar aisladas cumplan con el requerimiento.

Andrews dijo que tomó la decisión luego de que 800 de 3.000 personas que debían permanecer aisladas, ya porque estaban aguardando el resultado de un test o ya habían dado positivo para coronavirus, se habían saltado la medida, y que de reincidir podrían afrontar multas aún mayores.

Esta situación se da particularmente en Melbourne, la mayor ciudad del estado, donde en una sola residencia de ancianos se han registrado más de un centenar de casos y todo su personal fue puesto en cuarentena por primera vez en Australia.

Melbourne, la capital del estado de Victoria y con cinco millones de habitantes, fue reconfinada el 9 de julio por seis semanas para intentar controlar el brote de Covid-19, que se atribuye a fallos de seguridad en la cuarentena de los viajeros internacionales.