La Asamblea Nacional francesa aprobó este sábado la ley sobre reproducción asistida para mujeres solteras o pareja del mismo sexo. El texto también prevé legalizar la conservación de ovocitos para un futuro uso, así como el final del anonimato para los donantes de esperma.

Con 60 votos a favor, 37 en contra y 4 abstenciones, la nueva reglamentación es considerada como "la gran reforma social" del mandato del presidente Emmanuel Macron, aunque ahora deberá ser revisada por el Senado, lo que podría prolongarse hasta enero del año que viene.

La discusión sobre la nueva ley reflotó las posiciones de choque entre el colectivo LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) y el ultraconservador movimiento La Manif Pour Tous, nacido en 2012 para luchar contra la legalización del matrimonio homosexual.

Es así como tras conseguir la aprobación, la organización antiderechos denunció en un comunicado publicado en su página web que el voto se haya producido "en la mayor discreción" en plena noche y reafirmó su determinación de mantener viva la protesta contra la ley.

Además, los diputados de la derecha denunciaron en la Asamblea la creación de "hijos sin padres", y ven en la medida una etapa hacia la gestación subrogada, prohibida en Francia.

Por su parte, el presidente Emmanuel Macron "aplaudió" el compromiso de los diputados, miembros del Gobierno y del Comité Consultivo Nacional de Ética por haber "permitido la adopción de un texto equilibrado con un debate tranquilo", escribió el jefe del Estado este sábado en su cuenta de Twitter.