El presidente francés, Emmanuel Macron, examinará el viernes con su Consejo de Defensa la posibilidad de cerrar fronteras para proteger al país de la propagación del coronavirus.

Después de varios días de especulaciones sobre eventuales restricciones al paso de la frontera con España por los brotes declarados principalmente en Cataluña, el vocero del Gobierno, Gabriel Attal, ha reconocido que todas las hipótesis están abiertas, en declaraciones al término del Consejo de Ministros.

"No descartamos nada por principio. Observamos la situación tal como es. Observamos todas las medidas que se pueden tomar para proteger la seguridad sanitaria", señaló Attal, quien recordó que en Francia hay 350.000 trabajadores transfronterizos que cruzan cada día los pasos y que esto deberá tomarse en cuenta cuando se aborde el asunto en el Consejo de Defensa que preside Macron con varios miembros de su Ejecutivo.

Frente a las acusaciones de la oposición de derecha y de ultraderecha de que el cierre de fronteras es un tabú, el portavoz ha insistido en que "no se excluye absolutamente nada, no hay ningún tabú sobre esta cuestión".

"Lo único que nos preocupa es la protección de los franceses, es lo único que nos guía y lo que nos llevará a tomar otras decisiones sobre la cuestión de las fronteras", pero también sobre la ampliación de los test de la Covid-19 en los aeropuertos.

Interrogado después de las medidas de restricción de movimientos de la Generalitat de Cataluña, el primer ministro Jean Castex dijo por su parte que vigilan la situación "muy de cerca" y que "es un asunto importante del que tenemos que discutir también con las autoridades españolas".

En tanto, la responsable de Salud del Gobierno catalán, Alba Vergés, reiteró que la gestión de los rebrotes está siendo "compleja", y pidió a los ciudadanos que cumplan con la recomendación de "autoconfinamiento" que hizo el Gobierno para casi 3 millones de habitantes de Barcelona y su área metropolitana.